Otra vez violencia, otra vez Vélez…

Una vez más, la violencia vuelve a estar en boca de todos en Argentina. Y como siempre, sin límites ni geografía determinada.

Una vez más, la violencia vuelve a estar en boca de todos en Argentina. Y como siempre, sin límites ni geografía determinada.

Una vez más la cancha de Vélez - o para ser más exactos- la hinchada de Vélez fue el protagonista exclusivo de un nuevo hecho policial que hoy es portada en la mayoría de los medios deportivos.

Nunca importan los rivales ni las circunstancias. Ni tampoco los resultados. Ella, la violencia, siempre está. Instalada. Y por lo que vemos, en aumento, para instalarse y quedarse.

Esta vez, el problema se inició casi en el ocaso del encuentro en el que Vélez, cómodo líder, cómodo vencedor ante Banfield, comenzaba a hacerse de los tres puntos.

Allí la hinchada del equipo de Liniers soltó su euforia lanzando una incontable, incontrolable e interminable cantidad de bengalas - aun no se explica como llegan hasta allí si es que realmente hay tantos controles en la entrada al estadio- y hasta bombas de estruendo. Tras el allanamiento del Comité de Seguridad, también se encontraron restos de balas de armas de fuego...

"No hubo en los últimos partidos. Nosotros no teníamos que hacer ningún festejo. Nos sorprendió y tampoco nos gustó. Puede ser River o puede ser Boca. Hay que ir paso a paso, estas medidas nos desconciertan", dijo Julio Baldomar, vicepresidente del club. Los sorprendió... En realidad lo que sorprende es como llega esa pirotecnia llevada hasta la tribuna en enormes cantidades…

Consecuencia: a Vélez le clausuraron el estadio y no podrá jugar en casa los partidos de la liga local y se habla de que tampoco los de Copa Libertadores contra Libertad y podría ser local en la cancha de Boca o en la de River.

También se rumorea la quita de puntos al equipo de Liniers. Bla, bla, bla...Medidas que - por lo visto- aún no parecen ser tan duras ni tan efectivas a juzgar por las tristes y trágicas historias en cuanto a violencia se refiere.

Hay que recordar que hace muy poco, fue en las adyacencias de ese mismo estadio de Vélez cuando un hincha de San Lorenzo murió a poco metros de ingresar al estadio.

Las preguntas, repetitivas ya hasta el hartazgo y el aburrimiento son: ¿Hasta cuándo? ¿Cuál es la fórmula del éxito para detener la violencia en los estadios argentinos? ¿Multa económica? Parece no tener efecto. ¿Suspensión de estadios? No seria la solución. ¿No permitir el ingreso de público visitante en partidos de alto riesgo? Menos.

Quienes están en los medios, quienes dan discursos y opinan, hablan de “un problema social”. Pues bien, como diríamos de chicos : “chocolate por la noticia". Pero entonces, ¿cómo se combate ese problema social? ¿Leyes más duras? Quizás.

Lo que sí es seguro es que es un problema cada vez más serio y que a esta altura, está cada menos controlado.

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