Cuatro rinocerontes blancos vuelven a África para salvar la especie

Cuatro rarísimos rinocerontes blancos del norte volvieron a Kenia, tierra de sus ancestros, desde un zoológico checo con la misión de reproducirse para evitar la extinción de su especie.

Cuatro rarísimos rinocerontes blancos del norte volvieron a Kenia, tierra de sus ancestros, desde un zoológico checo con la misión de reproducirse para evitar la extinción de su especie.Los dos machos y las dos hembras permanecieron 24 horas encerrados en contenedores de madera en los que recorrieron 7.300 km desde el zoológico de Dvur Kralove hasta la reserva de Ol Pejeta, a los pies del Monte Kenia. Forman parte del proyecto "Última oportunidad de supervivencia".Que se sepa sólo quedan ocho rinocerontes blancos del norte y todos ellos en cautiverio: seis en el parque checo y dos en otro de San Diego, en Estados Unidos.Aunque el desarraigo y el encierro deprimen a estos animales y con frecuencia les quita las ganas de reproducirse, el caso checo es una excepción ya que tres de los cuatro rinocerontes enviados a Kenia nacieron en él."Espero que suscitando un cambio climático positivo, estos animales sean capaces de reproducirse y de mantener la especie", declaró el ministro keniano de Patrimonio Animal, Noah Wekesa, al recibirlos.Todavía bajo el efecto de los tranquilizantes administrados para el viaje, los cuatro rinocerontes blancos --que parecen grises a primera vista-- salieron tranquilamente de la jaula uno detrás del otro para entrar en el cercado que se les ha destinado en la sabana."No tengas miedo, no tengas miedo", les susurraba su guardián checo, que los acompañó durante el viaje.Algunos zoólogos checos consideran peligroso el cambio radical de clima, por lo que los organizadores tomaron todo tipo de precauciones: los animales tuvieron un mes para adaptarse a la jaula de madera, pasaron a una dieta keniana y se les cortó el cuerno para evitar accidentes."Les enviamos los diamantes de nuestro zoológico, los últimos rinocerontes blancos del norte aún fértiles que permanecen en cautiverio", declaró la directora del parque checo, Dana Holeckova."Son animales bellos. Les gusta la gente, confían en ella. Les ruego que tengan cuidado con los rinocerontes. No los dejen a merced de los cazadores furtivos", añadió la responsable, muy emocionada.La caza furtiva es precisamente la culpable de que esta especie de rinocerontes esté al borde de la extinción. Y eso por las supuestas virtudes, sobre todo afrodisíacas, que la farmacopea asiática atribuye a su cuerno.De los 20.000 rinocerontes negros que poblaban Kenia en 1973, sólo quedan 609, recalca Wekesa.El ministro keniano aprovechó para llamar a las 175 naciones que se reunirán en marzo en Doha, con motivo de la próxima conferencia CITES sobre las especies amenazadas, a prolongar la moratoria sobre la venta de cuernos de rinocerontes y de marfil de elefantes.

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