Los riesgos sanitarios en Haití después del sismo

Tras el sismo del martes en Haití, que habría causado más de 100.000 muertos, la situación sanitaria será el siguiente peligro en un país confrontado a una miseria endémica y privado de infraestructuras esenciales.

Tras el sismo del martes en Haití, que habría causado más de 100.000 muertos, la situación sanitaria será el siguiente peligro en un país confrontado a una miseria endémica y privado de infraestructuras esenciales.Las tareas sanitarias más urgentes son extraer a los sobrevivientes de los escombros y dar atención médica a los heridos. Inmediatamente después, la prioridad es dar albergue y alimento a los sobrevivientes, señalan los expertos."Cuanto más rápidamente se puedan tener albergues, agua y alimentos, menos enfermedades habrá", señala Brigitte Vasset de la ONG Médicos Sin Fronteras.Las heridas más comunes que los médicos deben atender en caso de sismo son el síndrome de aplastamiento, los politraumatismos y las fracturas.El síndrome de aplastamiento es un trastorno específico de los terremotos. Se trata de la comprensión de la masa muscular bajo el peso de los escombros, principalmente en las piernas, lo que hace que, al ser rescatado el herido, todas las toxinas acumuladas se expanden en el organismo y exigen un trabajo excesivo de los riñones, pudiendo provocar una insuficiencia renal aguda.¿Son los cadáveres una amenaza? "Después de una catástrofe natural, los cadáveres no transmiten enfermedades", afirma la doctora Vasset, explicando que "no es la catástrofe lo que va a crear epidemias, sino el agrupamiento de la población, especialmente en un país donde el sistema de salud, y en particular la prevención, no está en buen estado".Los expertos son unánimes en que el agua potable es una prioridad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) va a enviar a Haití especialistas para ocuparse de esa tarea."Antes del sismo, sólo un haitiano de cada dos tenía acceso al agua potable, y el 19% de la población disponía de sanitarios", indica Paul Garwood, de la OMS."Se necesitarán soluciones de urgencia (cisternas, distribución a través de camiones) antes de reconstruir", estima Vasset, señalando que dichas soluciones "son caras, pero las hay".En el capítulo de las enfermedades que pueden desencadenarse, figura en primer lugar las transmitidas por el agua contaminada, y particularmente las diarreas. "Diarrea, disentería, paludismo, cólera, tuberculosis y otras infecciones respiratorias severas estaban ya presentes en el país", indica Paul Garwood."Si los niños no están vacunados contra el sarampión, hay también un riesgo de epidemia", acota Vasset.Por lo demás, "el hecho de carecer de techo puede ampliar los problemas de salud", añade Garwood. El frío puede ocasionar neumonías y la privación de alimento hace que las personas sean más sensibles a las infecciones."Los niños son siempre la población más frágil, sobre todo los de menos de cinco años", recuerda Vasset.

Más noticias

0 Comentarios