El reinado de Messi, ante la reválida con Argentina en el Mundial

El reinado de Lionel Messi como mejor jugador del planeta, confirmado el lunes con la concesión del premio FIFA World Player en Zúrich, tendrá en 2010 una prueba de máxima exigencia: brillar con la selección absoluta Argentina, su asignatura pendiente en un gran torneo.

El reinado de Lionel Messi como mejor jugador del planeta, confirmado el lunes con la concesión del premio FIFA World Player en Zúrich, tendrá en 2010 una prueba de máxima exigencia: brillar con la selección absoluta Argentina, su asignatura pendiente en un gran torneo.El Mundial de Sudáfrica será el plato fuerte del año futbolístico y en él el pequeño delantero del Barcelona, tras arrasar con su club, intentará sumar a su impresionante palmarés el título más importante, uno de los pocos que le faltan para redondear su leyenda y el más difícil de todos.Si consigue levantar el trofeo con sus compañeros el 11 de julio en Johannesburgo, habrá logrado también cerrar las heridas abiertas con sectores de la hinchada albiceleste, que le reprochan falta de compromiso con el equipo nacional y realizar un menor esfuerzo que en el Barça."Me molesta un poco que duden de mí (de su compromiso con Argentina), porque no es así. Soy argentino y siento la camiseta como el que más. Tuve la suerte de conseguirlo todo con mi club y me gustaría lo mismo con Argentina", aseguró, con gesto adusto, poco antes de recibir el premio de la FIFA en Suiza.En una entrevista publicada el lunes en la prensa española, se había manifestado en términos similares, y aseveró que tiene entre sus máximos objetivos sumar triunfos con el equipo que dirige Diego Maradona."Me da bronca que digan que no siento la albiceleste. Nada me da más 'joda' que me digan que no soy argentino", dijo al periódico El País.En los últimos días, Messi ha coronado su mejor año con el premio FIFA, el título en el Mundial de Clubes en Abu Dabi y el galardón a mejor jugador en esa competición, en la que marcó el tanto decisivo para el título, en la prórroga ante el Estudiantes de La Plata de su país (2-1).El torneo de los Emiratos supuso un histórico sexto título, sin precedentes, tras el 'triplete' de mayo en la Liga de Campeones, la Liga española y la Copa del Rey, y las Supercopas española y europea del mes de agosto. Además, fue máximo goleador de la Champions y recibió en diciembre el Balón de Oro.Pero todo parece un poco ensombrecido por las críticas recibidas en Argentina y su falta de éxitos con la selección, como él mismo reconoció. "Doy todo por ganar el Mundial, cambiaría todos los títulos que logré con Barcelona. Sería lo máximo", comentó a la prensa de su país en noviembre.En Argentina, la espina clavada afecta exclusivamente a su participación con la absoluta, ya que en las categorías inferiores sí ha conseguido tocar la gloria y brillar al nivel del Messi que deslumbra en el Camp Nou barcelonés y en los otras canchas de España y medio mundo.En 2005, fue el encargado de guiar al equipo Sub-20 al título mundial en Holanda, obteniendo además el Balón de Oro al mejor jugador del torneo y la Bota de Oro al máximo goleador, con seis dianas, y en los Juegos Olímpicos de Pekín-2008 se llevó la medalla de oro.En el equipo mayor, que sufrió mucho para sellar su pasaje al Mundial sudafricano, no ha tenido tanta suerte y esta cita cae en pleno reinado como la ocasión propicia para disipar cualquier duda.Por las características y el juego del equipo no lo tendrá sencillo, sin hombres como Xavi o Andrés Iniesta apoyándole en la construcción del juego ofensivo, algo que muchos señalan como causa principal de la diferencia de rendimiento entre sus dos equipos.Con el Barcelona, líder del campeonato nacional y clasificado para octavos de la Liga de Campeones y la Copa del Rey, tendrá además en 2010 la posibilidad de reeditar los éxitos de este año. "El equipo está ya preparado para repetir", advirtió la noche del lunes, ya con el FIFA World Player en las manos.

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