Se reanuda en Londres la investigación pública sobre la guerra de Irak

La comisión de investigación sobre la polémica implicación de Gran Bretaña en la guerra de Irak reanudó este martes sus audiencias en Londres tras el receso navideño, a la espera de la anticipada intervención del ex primer ministro Tony Blair.

La comisión de investigación sobre la polémica implicación de Gran Bretaña en la guerra de Irak reanudó este martes sus audiencias en Londres tras el receso navideño, a la espera de la anticipada intervención del ex primer ministro Tony Blair.Blair, quien llevó a Gran Bretaña a la guerra con Irak en 2003, prestará declaración en una fecha aún por determinar entre la segunda quincena de enero y la primera de febrero, pero "casi siempre en público", según un portavoz de la comisión de cinco miembros presidida por John Chilcot.Antes, el 12 de enero, comparecerá su entonces director de comunicación Alastair Campbell, uno de los principales asesores del ex jefe de Gobierno.Campbell debería ser interrogado sobre su papel en la recopilación de datos para el informe gubernamental sobre la supuesta presencia en Irak de armas de destrucción masiva (ADM), el argumento que privilegiaron Estados Unidos y el Reino Unido para justificar la intervención. Sin embargo, éstas no se hallaron.Blair afirmó recientemente que hubiera apoyado la invasión de Irak para derrocar a Sadam Hussein incluso si hubiera sabido que éste no tenía armas de destrucción masiva. "Aún así me habría parecido bien para destituirle. Por supuesto, tendríamos que haber utilizado argumentos diferentes sobre la naturaleza de la amenaza", señaló a la BBC.Según la prensa, algunos laboristas temen que la comparecencia de Blair perjudique al gobernante partido del primer ministro, Gordon Brown, superado en los sondeos por la oposición conservadora con vistas a las elecciones generales que deben celebrarse a más tardar el 10 de junio.En una decisión polémica, Chilcot decidió que el actual inquilino de Downing Street, que en 2003 era ministro de Finanzas, no será llamado a declarar hasta después de los comicios.El primer testigo que compareció este martes, William Pattey, embajador británico en Bagdad en 2005 y 2006, explicó que el primer ministro dirigió directamente los esfuerzos para tratar de estabilizar Irak tras la invasión."Los políticos pedían resultados instantáneos", declaró a la comisión, citando una nueva Constitución y un gobierno para los iraquíes, así como que se crearan las condiciones para una retirada de las tropas británicas."Pero había tensión entre el deseo de resultados instantáneos y las realidades sobre el terreno", agregó en el marco de esta investigación que abarca desde 2001 hasta la retirada británica en julio de 2009.

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