Un pueblo alemán en el corazón de Venezuela

Los 14,000 habitantes de Colonia Tovar en Venezuela continúan viviendo como sus antepasados alemanes.

Aunque parezca el Tirol o Baviera, esto es Colonia Tovar, una ciudad de 14 mil habitantes situada en Venezuela, a unos sesenta kilómetros al oeste de Caracas. Una colonia alemana fundada en 1843 por campesinos que vinieron a buscar fortuna al otro lado del océano.

En Venezuela les dicen “alemanish”...

Carlos, director del museo de Colonia Tovar, mantiene viva la memoria.

“Era como un convenio entre el gobierno alemán y el gobierno venezolano. En esa época Venezuela se había quedado sin agricultores por las guerras independentistas, se había creado un hábito de saqueos, robos, y surge la idea de traer agricultores europeos”, dice Carlos Urbina, curador del museo.

Los primeros alemanish se instalaron en estas montañas. El clima templado era propicio para la agricultura. Más de 150 años después, a 1.800 metros sobre el nivel del mar, Colonia Tovar es uno de los sitios turísticos de Venezuela. Lo que más les atrae en este país tropical es el arte de vivir. Degustar fresas a la crema, mermeladas de moras.

Aquí, la especialidad, lejos de las tortillas de maíz o el jugo de papaya, es la salchicha servida con repollo y una buena cerveza.

“Es historia, cultura, que se mezclan. Tanto la alemana y ya forma parte de la venezolana. Yo creo que nuestro país está lleno de eso, no solamente aquí sino en otras partes de Venezuela. Nuestro país está hecho por extranjeros”, comenta Yvan Ortega, turista

A pesar del mestizaje, todavía existen algunas familias de descendientes directos de los primeros emigrantes. Como en esta posada que huele a fuego de chimenea y donde se mantiene el decorado gótico-germano. Las camareras, con trajes tradicionales parecen escogidas cuidadosamente.

La mamá de la propietaria, fallecida hace algún tiempo, a los casi 100 años, prácticamente no hablaba español.

“Porque ella no fue al colegio entonces ya no aprendió. No aprendió el español. Después poco a poco claro, iba aprendiendo pocas palabras pero no muchas. Hasta el final hablaba puro alemán”, dice Ilda Gut, propietaria de una posada.

Colonia Tovar con su iglesia y sus chalés típicos, sus carteles en alemán y sus jeeps austríacos, es toda muy germánica, para alegría de los turistas venezolanos, que encuentran aquí un lugar ideal para cambiar de ambiente.

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