Dos semanas después de Matthew, familias hispanas siguen sin casas

Charlotte (NC) 19 oct (EFEUSA).- Casi dos semanas después del paso del huracán Matthew por Carolina del Norte, decenas de familias hispanas de la localidad de Red Springs continúan sin poder ingresar a sus viviendas anegadas, pero trabajan unidas para cambiar su situación.

Dos semanas después de Matthew, familias hispanas siguen sin casas Dos semanas después de Matthew, familias hispanas siguen sin casas

Dos semanas después de Matthew, familias hispanas siguen sin casas

Charlotte (NC) 19 oct (EFEUSA).- Casi dos semanas después del paso del huracán Matthew por Carolina del Norte, decenas de familias hispanas de la localidad de Red Springs continúan sin poder ingresar a sus viviendas anegadas, pero trabajan unidas para cambiar su situación.

Mientras la ayuda estatal y federal aún no llega, han decidido buscar alternativas para drenar las aguas estancadas en un complejo de casas móviles ubicado en esta población del sureste del estado, una de las más impactadas por el fenómeno natural que azotó Carolina del Norte el pasado 8 de octubre.

Matthew causó 26 muertes y por lo menos 1.500 millones de dólares en daños a 100.000 hogares, empresas y edificios del gobierno.

Improvisando puentes con pedazos de madera y comprando y alquilando equipo técnico, la comunidad trabaja unida para entrar a sus hogares y rescatar lo poco que les quedó.

"Entre los vecinos compramos caños de PVC y alquilamos bombas para quitar el agua porque entre más tiempo pase, la situación será peor", dijo a Efe Mario Rangel, quien desde hace trece años vive en el complejo de casas móviles conocido como "Los Arrancones".

El trabajador agrícola, de origen mexicano, recordó que tuvo que dejar todo para salvar su vida y la de su familia.

"Como a la 1:30 p.m. del sábado 8 de octubre, el agua me llegaba a la cintura. Junto con mi esposa y mis tres hijos salimos solo con lo puesto y con los documentos. Hasta hoy no le logrado entrar porque el medidor de la luz continúa bajo el agua", relató Rangel.

En Red Springs, en el condado de Robenson, Matthew golpeó duro y hasta el día de hoy hay carreteras cerradas y abiertas a la mitad. Cuatro refugios de la Cruz Roja Americana continúan abiertos.

Mientras algunos de los residentes trabajan en la limpieza de la zona de día y de noche, otros miembros de la comunidad traen comida.

"Trabajamos por turno desde el sábado 15 para sacar el agua a un campo vecino donde los dueños nos dieron autorización. Sabemos que todo está perdido pero tenemos la esperanza de poder reconstruir nuestros hogares", comentó a Efe Francisco Méndez Hernández, originario de México y padre de cinco niños.

Con el correr de los días el agua estancada atrae a los mosquitos, comienza a oler mal, las víboras recorren el lugar y los vehículos se encuentran debajo del agua.

"Esto es devastador y este es uno de los peores lugares afectados", comentó a Efe Charles Graham, legislador estatal demócrata del Distrito 47 por el condado Robenson. "La unidad y el trabajo en equipo de esta comunidad es un ejemplo", agregó.

Como un aliciente, Graham indicó que el Gobierno estatal tiene conocimiento de la situación y que pronto llegará un equipo especial.

"Son ingenieros del Ejército con una estación móvil, grande, de drenaje para sacar todo el agua", señaló.

La historia de Red Springs también se repite en otras poblaciones en Carolina del Norte como es el caso de Benson, en el condado de Johnston. Allí, al menos 19 familias latinas también lo perdieron todo tras desbordarse el arroyo ubicado detrás del complejo de casas móviles donde vivían.

En la entrada del parque móvil conocido como "Highway 301" la huella de los daños se hace presente afuera de las casas con muebles, ropa y otros artículos en las calles, vehículos estacionados sin funcionar y los hogares con avisos de la ciudad de Benson que indican que las viviendas ya no son habitables.

"Me asusté muchísimo. Cuando abrí la puerta el agua entró fuerte y me tapó. Un vecino me ayudó agarrando a mi beba y también a mi hijo. El carro quedó bajo el agua", contó a Efe Xochi Tomás, madre de dos niños, de 7 y un año de edad.

Ante la situación de unas familias sin lugar al que ir, la Cruz Roja Americana abrió un refugio con 45 camas en la iglesia hispana Bautista Bíblica de Benson.

"Se comunicaron con nosotros y ante la necesidad abrimos el espacio hasta que encuentren sus nuevos hogares", dijo el pastor Daniel Palavecino.

Según la gobernación hasta hoy, 1.900 residentes continuaban sin el suministro de electricidad.

A la espera de que baje el nivel de los ríos, lo que sucederá a más tardar el 24 de octubre, el gobernador Pat McCrory ha reiterado que no hay planes para descargar las aguas de las represas.

El Departamento de Transporte informó de que más de 600 carreteras todavía permanecen cerradas en el centro y el este de Carolina del Norte debido a las inundaciones.

La Cruz Roja Americana anunció que 20 refugios permanecen abiertos.

Matthew causó daños materiales millonarios en la costa este de Estados Unidos, aunque la fuerza de este huracán, que alcanzó la categoría 5, la máxima de la escala Saffir Simpson, cayó en Haití donde hubo más de un millar de fallecidos.

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