El rey Harald de Noruega, a punto de cumplir 80 años, descarta la abdicación

El rey Harald de Noruega, que la próxima semana cumplirá 80 años, descartó hoy que tenga pensado abdicar como han hecho otros monarcas europeos en los últimos tiempos y defendió que su puesto es de por vida.

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El rey Harald de Noruega, a punto de cumplir 80 años, descarta la abdicación

El rey Harald de Noruega, que la próxima semana cumplirá 80 años, descartó hoy que tenga pensado abdicar como han hecho otros monarcas europeos en los últimos tiempos y defendió que su puesto es de por vida.

"Hice un juramento a la Constitución, para mí es para toda la vida", aseguró en una entrevista difundida hoy por la agencia noruega NTB.

El monarca ironizó con que solo consideraría esa opción si sus hijos insistieran, aunque "probablemente" sería tan mayor "que ya no me daría cuenta de nada".

El rey noruego, que defendió que la edad es "solo una cifra" y dijo no sentirse viejo, resaltó no obstante que él, la reina Sonia -que cumple también 80 años en julio- y los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit trabajan de forma conjunta.

"Somos un equipo de cuatro personas. Trabajamos cerca los unos de los otros, tenemos muchas reuniones y hablamos mucho. Es un sistema que yo mismo he implantado y que echaba de menos cuando era príncipe heredero", afirmó.

El príncipe Haakon se ha ofrecido en más de una ocasión a asumir algunas obligaciones de su padre, aunque éste señala entre risas que "rara vez" acepta la oferta.

Harald defendió, como hizo en un célebre discurso en septiembre pasado, el carácter multicultural de su país, un aspecto que no considera una amenaza para la cultura noruega.

"Creo que la enriquece, tenemos más diversidad. Pero también creo que es importante conservar lo que es noruego, no hace falta que renunciemos a ello aunque nos lleguen impulsos de fuera", señaló.

El monarca reconoció la dificultad que supuso para él subir al trono en 1991 tras la muerte de su padre, el rey Olaf.

"Estaba muerto de miedo, eso describe quizás cómo era la situación. Para ser honestos estaba bastante seguro de que no sería capaz de hacerlo. Él era muy popular", admitió el rey Harald.

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