Un grupo de "soñadores" cruza EE.UU. para exigir la aprobación del Dream Act

Una treintena de jóvenes "soñadores" culminó hoy en el histórico National Mall de Washington su caminata de más de 4.500 kilómetros para exigir la aprobación del Dream Act, recordar que no son "criminales" y reivindicar su trabajo por el país.

Una treintena de jóvenes "soñadores" culminó hoy en el histórico National Mall de Washington su caminata de más de 4.500 kilómetros para exigir la aprobación del Dream Act, recordar que no son "criminales" y reivindicar su trabajo por el país.Los jóvenes iniciaron la marcha en marzo de este año en San Francisco y recorrieron 13 estados durante su recorrido de costa a costa."Ocho meses caminamos y conocimos muchas historias. Traemos todas esas historias de diferentes comunidades a Washington, para decir a los legisladores, a los que tienen el poder de hacer algo por nosotros, que basta, que muchas comunidades están sufriendo", explicó a Efe José Sandoval, de 19 años y estudiante en la Universidad de Berkeley.Sandoval, nacido en México y criado en Los Ángeles, aseguró que la aprobación del Dream Act significaría que "podría ayudar mucho más: no somos gentes que estamos en la calle cometiendo crímenes".Ante la negativa del Congreso a aprobar el Dream Act, el presidente, Barack Obama, activó el 15 de agosto un alivio temporal, conocido como Acción Diferida, que les permitirá postergar por dos años su deportación y obtener un permiso de trabajo temporal.No obstante, muchos consideran la medida insuficiente, ya que mantienen la incertidumbre sobre los jóvenes indocumentados que crecieron en EE.UU, y quienes están poco a poco saliendo a la luz para reconocer su condición.Los "soñadores" estuvieron acompañados por el joven periodista y premio Pulitzer José Antonio Vargas, quien ha sido la cara visible de este colectivo inmigrante desde que reconociese su situación en un artículo en el New York Times por haber entrado en Estados Unidos cuando eran menor de edad junto con sus padres, procedente de Filipinas."Estoy honrado por ser parte del grupo, y por el coraje y el sacrificio mostrado por los 'dreamers' en su recorrido", explicó Vargas, que consiguió por el prestigioso galardón por su trabajo en el Washington Post.Vargas rememoró el "miedo" que sintió por primera vez al llegar a Washington para trabajar cuando no tenía papeles, por lo que subrayó que es "un orgullo ver a gente como ustedes luchando por los derechos básicos".Los soñadores pusieron fin a su prolongado periplo justo al lado de dos emblemáticos monumentos de la capital estadounidense, el Obelisco y el memorial de Abraham Lincoln, con cánticos como "¡Obama escucha, estamos en la lucha!".Visiblemente emocionados tras meses de marcha, los jóvenes, procedentes de lugares tan estados tan dispares como California, Georgia, Utah u Ohio, expresaron su compromiso por seguir en la lucha gane quien gane las elecciones el próximo 6 de noviembre."Vamos a seguir poniendo presión al presidente y a los legisladores, para decirles que no somos criminales, somos estudiantes, tenemos títulos, podemos crear trabajo y enriquecer la economía", aseguró a Efe Verónica Gómez, de 25 años y graduada en justicia criminal por la Universidad de East Bay, en San Francisco.Gómez explicó que debido a su estatus migratorio no puede ejercer su profesión por lo que ha tenido que hacer todo tipo de trabajos: "de niñera, limpiadora, en la construcción...".Por ello, reconoció que si le "ofrecen una oportunidad en otro lugar, claro que lo consideraría, y sería un pérdida para EE.UU. He estudiado desde los 4 años aquí".Se calcula que hasta 1,7 millones de estudiantes indocumentados podrían beneficiarse del alivio migratorio mientras el Dream Act, que daría una solución permanente para estos jóvenes, permanece varado en el Congreso desde 2010.

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