2013, el año decisivo para la reforma migratoria

Un niño, cuyo padre fue deportado por Inmigración, participa en una protesta para pedir una reforma migratoria. EFE/Archivo Un niño, cuyo padre fue deportado por Inmigración, participa en una protesta para pedir una reforma migratoria. EFE/Archivo

Un niño, cuyo padre fue deportado por Inmigración, participa en una protesta para pedir una reforma migratoria. EFE/Archivo

Obama sabe que si quiere concretar la reforma migratoria deberá impulsarla con fuerza apenas inicie su segundo mandato.

Por Liza Di Georgina - holaciudad.com

Cada Año Nuevo trae consigo un viento de esperanza y cambio, y este 2013 viene especialmente cargado de estos sentimientos para 11 millones de inmigrantes indocumentados en los Estados Unidos tras la promesa de campaña del presidente Barack Obama de buscar una reforma migratoria integral.

El presidente aseguró en su primera conferencia de prensa, luego de haber ganado las elecciones con el tangible apoyo de la comunidad hispana, que tenía que aprovechar su momento y que este enero del 2013 comenzaría a darle forma ante el Congreso a la reforma migratoria.

A pesar de que la reforma migratoria fue una promesa de campaña que no se concretó en su primer mandato, Obama supo usar de nuevo este tema de gran importancia para atraer al electorado hispano a apoyarlo. Esta vez, un 71 % de los latinos votaron por él, creyendo que ahora sí cumpliría con su promesa.

Este apoyo seguramente se vio influenciado por el proyecto de último minuto para detener por dos años la deportación de jóvenes indocumentados: el programa de Acción Diferida. Luego que la reforma migratoria y el DREAM Act murieran en el intento.

Sin embargo, este programa no es una solución definitiva para los soñadores, y tampoco abarca a la vasta mayoría de los inmigrantes indocumentados del país, quienes han disminuido en parte debido a la creciente ola de deportaciones que se han realizado durante la administración Obama, donde sólo un 55% de los deportados contaban con antecedentes penales.

Esta reforma migratoria que se busca impulsar tampoco beneficiaría a todos los indocumentados,  apoyaría la legalización únicamente de personas sin antecedentes penales que cumplan con una serie de requisitos, y además requeriría que las personas hablen inglés, paguen impuestos y paguen una multa, entre otras especificaciones.

Pero en este 2013 la reforma migratoria podría tener otro nuevo aliado: los republicanos. Sí, por poco creíble que parezca, la visión sobre la reforma migratoria cambió drásticamente para los republicanos después del 6 de noviembre, tras la derrota en la elección presidencial, al darse cuanta que los hispanos son una fuerza política creciente que se estima alcance los 40 millones de votantes para el 2030, ahí la cosa cambia ¿no?

Y mientras los líderes políticos se reúnen para ver si pueden logran consensos en las negociaciones por la reforma migratoria y las organizaciones civiles realizan manifestaciones y campañas nacionales a fin de presionar sobre el tema, la atención de millones estará expectante este enero del 2013, después que Obama realice la juramentación de su segundo mandato, para ver si finalmente millones de indocumentados logran ser reconocidos y formar parte de manera oficial de un país al que pertenecen en cuerpo y alma desde hace tiempo.

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