Wall Street, lo último que se pierde

Lo último que se pierde es la esperanza, como dice el dicho, y Wall Street se aferró a ella con pasión cuando vio que el primer ministro griego, Alexis Tsipras, aseguró que no se plantea la salida del euro y cree todavía en un acuerdo, eso sí, pasando antes por el referéndum.

Lo último que se pierde es la esperanza, como dice el dicho, y Wall Street se aferró a ella con pasión cuando vio que el primer ministro griego, Alexis Tsipras, aseguró que no se plantea la salida del euro y cree todavía en un acuerdo, eso sí, pasando antes por el referéndum.El Dow Jones, no se sabe muy bien si por la esperanza o por el rebote de las grandes caídas del lunes, recuperó hoy la nada desdeñable cifra de casi 140 puntos, y el S&P 500 subió un 0,7 %, mientras el Nasdaq crecía más de un 0,5 %.Tsipras no hizo más que pedir un ideal: que haya referéndum, que Grecia vote "no" y que, pese a todo, los acreedores vuelvan a negociar unas nuevas condiciones más beneficiosas para el país, incluyendo la desestimación de la salida del euro. Por pedir que no quede.Aunque sí queda, por supuesto, saber la respuesta de los socios europeos, que tienen mucho que decir al respecto. No en vano, van ya por el enésimo Eurogrupo extraordinario, esta vez por teleconferencia, a petición de varios ministros.En cualquier caso, Wall Street optó por creer que, al menos, no se ha dado portazo a las negociaciones y quizá llegue el día en el que Atenas y Bruselas puedan darse un apretón de manos sin dejar temblando a los parqués de medio mundo.Con esta luz esperanzadora en la crisis más preocupante, la otra crisis de fondo, la del exceso de oferta del petróleo, decidió volver a recuperar algo de protagonismo y el crudo de Texas bajó hoy un 4,22 %, cerrando en menos de 57 dólares y provocando una caída del sector energético del 1,62 %.Finalmente, aunque la bolsa de Nueva York lleva ya tiempo olvidándose de lo que ocurre dentro de las fronteras nacionales, hoy tuvo una noticia en clave empresarial que le mantuvo entretenida, pues uno fundadores de la firma de calzado deportivo Nike, el empresario Phil Knight, se puso "las zapatillas" y "echó a correr".Aunque esto suponía dejar la presidencia del consejo de administración tras más de cincuenta años en la empresa, la despedida fue feliz y las acciones se revalorizaron un 1,27 %.Una celebración que precede al hecho de que mañana, pese a ser jueves, será el último día de la semana en Wall Street, pues la festividad del 4 de julio, que cae este año en sábado, se mueve al viernes.

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