"Soñadores" ven más claro el futuro con matrículas de residentes en Florida

Jóvenes indocumentados de Florida celebraron hoy el primer aniversario de la entrada en vigor de la ley que permite pagar matrículas universitarias como residentes a los "soñadores" que se graduaron en escuelas de secundaria del estado.

Jóvenes "soñadores" participan en una protesta paa pedir oportunidades en educación. EFE/Archivo Jóvenes "soñadores" participan en una protesta paa pedir oportunidades en educación. EFE/Archivo

Jóvenes "soñadores" participan en una protesta paa pedir oportunidades en educación. EFE/Archivo

Jóvenes indocumentados de Florida celebraron hoy el primer aniversario de la entrada en vigor de la ley que permite pagar matrículas universitarias como residentes a los "soñadores" que se graduaron en escuelas de secundaria del estado."Mi futuro lo puedo ver más claro que antes, cuando era tan borroso. Ahora sé que me voy a graduar más rápido", aseguró hoy a Efe Jorge Tume, del grupo Estudiantes Trabajando por la Igualdad de Derechos (SWER).Este alumno peruano estudiante de Producción Cinematográfica explicó que, en sus visitas como activista a las escuelas, observa que los estudiantes de secundaria indocumentados están más "entusiasmados con ir a la universidad porque ven que ahora tienen más oportunidades"."Con lo que costaba antes clase, unos 1.000 dólares, ahora pago tres o cuatro", señaló Tume, a quien le falta un año para terminar sus estudios.Todos estos avances para los jóvenes indocumentados "demuestran que darles la oportunidad les cambia la vida para bien, y además hay un impacto muy positivo en la economía local y nacional", expresó a Efe Natalia Jaramillo, portavoz de la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC).En ese mismo sentido se pronunció Julio Calderón, un estudiante hondureño de 25 años, quien antes debía pagar por tres o cuatro clases en la Universidad Internacional de Florida (FIU) unos 6.800 dólares, mientras que ahora le cuestan 2.500 dólares."Fue un cambio grandísimo, uno se ahorra dinero y tiempo", indicó a Efe Calderón. Tume, quien se benefició en 2012 de la primera acción ejecutiva migratoria del presidente estadounidense, Barack Obama, la denominada Acción Diferida (DACA), explicó que ahora los universitarios también pueden aprovechar más otras ayudas financieras."Con una beca de 25.000 dólares pueden cubrir más clases, porque el costo es menor con la matrícula como residentes", precisó Tume, uno de los más de medio millón de jóvenes beneficiarios de DACA.Calderón aclaró que las matrículas reducidas son para aquellos que estudiaron los últimos tres años de secundaria en Florida, sin importar si tienen DACA o no.Este hondureño, que no calificó para DACA, recomendó a las familias de niños centroamericanos que llegaron al país sin acompañantes en la gran oleada del año pasado que tengan en cuenta este beneficio, si viven en Florida.Con todas estas claras mejoras, Jaramillo apuntó que es "difícil entender por qué hay políticos que siguen deteniendo o atacando otros programas para estos dreamers" y sus familias.La activista se refirió a las licencias de conducir para indocumentados y el programa "KidCare" para hijos de inmigrantes legales en Florida, así como el DAPA para padres de ciudadanos estadounidenses ordenado por Obama, pero que se encuentra paralizado en los tribunales.Este año la Legislatura de Florida descartó de nuevo un proyecto que busca otorgar cobertura médica de "KidCare" a niños inmigrantes legales, sin tener que esperar cinco años como residentes legales, al tiempo que rechazó la concesión de licencias de conducir que hubieran beneficiado a unos 730.000 indocumentados radicados en el estado."Sabíamos que los legisladores no iban a pasar las licencias en Florida porque el gobernador, Rick Scott, no está de acuerdo; pero vamos a seguir luchando aunque sea, por lo menos, por una tarjeta de identificación en el estado", aseveró Tume.Laila Álvarez, de origen mexicano, recuerda que hace cuatro años tuvo que irse de Florida, cuando apenas tenía 15 años, para poder estudiar secundaria en California y luego optar a la universidad en este estado, donde ya habían matrículas para indocumentados al mismo precio que para estudiantes legales."Poder pagar la matrícula estatal significa que puedo ser la primera generación de estudiantes en mi familia y dar un ejemplo positivo a mis dos hermanos menores", aseguró Álvarez.

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