Obama aboga por "menos y mejores" exámenes para los estudiantes escolares

El presidente de EE.UU., Barack Obama. EFE/Archivo El presidente de EE.UU., Barack Obama. EFE/Archivo

El presidente de EE.UU., Barack Obama. EFE/Archivo

El presidente Barack Obama promovió hoy un nuevo plan con el que busca que los estudiantes de las escuelas públicas se sometan a "menos y mejores" exámenes en lugar de abusar de las pruebas redundantes, un área donde hay posibilidades de reforma bipartidista en el Congreso.
El presidente Barack Obama promovió hoy un nuevo plan con el que busca que los estudiantes de las escuelas públicas se sometan a "menos y mejores" exámenes en lugar de abusar de las pruebas redundantes, un área donde hay posibilidades de reforma bipartidista en el Congreso.Obama se reunió con profesores y representantes de distritos escolares para impulsar un plan que busca, entre otras cosas, garantizar que los estudiantes no pasen más del 2 % de su tiempo en la clase haciendo exámenes estandarizados, aquellos que implican elegir entre varias opciones y marcar una u otra casilla.El Gobierno de Obama busca así lograr que se hagan "menos y mejores exámenes", según dijo a periodistas un funcionario de la Casa Blanca, que pidió el anonimato, después de la reunión.En una carta abierta dirigida a padres y profesores de todo el país, Obama dijo hoy que muchas familias están "preocupadas por que el exceso de tests esté evitando que sus hijos aprendan algunas de las lecciones más importantes de la vida"."He pedido al Departamento de Educación que trabaje intensamente con los estados y los distritos escolares para asegurar que cualquier test que tomemos en nuestras clases cumpla tres principios básicos", explicó Obama en la carta, publicada en el blog de la Casa Blanca.En primer lugar, los estudiantes solo deben someterse a exámenes "de alta calidad, pensados para una buena instrucción y para asegurar que todos están en el buen camino" del aprendizaje, apuntó.Los tests tampoco deben "ocupar demasiado tiempo en la clase", y deben ser solo "una fuente de información", una herramienta complementada por "trabajos de clase, encuestas y otros factores que permitan dar una imagen global sobre cómo les va a los estudiantes y a las escuelas", subrayó el presidente.El anuncio de la Casa Blanca llega poco después de la publicación del primer gran estudio sobre exámenes estandarizados en los mayores distritos escolares del país, elaborado por la organización Council of the Great City Schools.La investigación concluye que los estudiantes de las escuelas públicas hacen 112 exámenes entre el Pre-K (menores de cinco años) y el duodécimo grado, cuando concluye la educación secundaria obligatoria; lo que supone una media de entre 20 y 25 horas al año sometiéndose a tests estandarizados."Los tests no siempre consiguen hacer lo que queremos que hagan, no nos dicen todo lo que es importante sobre un niño, y no nos dicen qué hacer cuando los resultados son malos", en parte porque los profesores creen que los exámenes son de baja calidad o no tienen recursos para interpretar los resultados, indica el estudio.El informe concluye que los estudiantes pasan ahora el 2,3 % de su tiempo en la clase haciendo exámenes estandarizados, una cifra no muy superior al límite del 2 % que quiere imponer el Gobierno.En 2002, el entonces presidente George W. Bush firmó la ley "No Child Left Behind" ("Que ningún niño quede atrás"), que obligaba a llevar a cabo tests anuales sobre lectura y matemáticas para los estudiantes en buena parte de la educación primaria y secundaria.Obama dejó claro hoy que no quiere eliminar por completo ese requisito, al asegurar que "con moderación, los tests inteligentes y estratégicos pueden ayudar a medir el progreso de nuestros niños en la escuela".Ambas cámaras del Congreso están debatiendo un proyecto de ley, cuya versión del Senado fue aprobada este verano, que mantendría en pie el requisito de exámenes estandarizados pero permitiría a los estados decidir cómo usar los resultados de esos tests para tomar medidas respecto a las escuelas con más problemas.El senador republicano Lamar Alexander, que impulsó la versión del Senado junto a la demócrata Patty Murray, opinó hoy que el Gobierno no debería decir a los profesores "cuánto tiempo deben pasar con los tests ni cómo deberían ser esos tests"."Me complace ver que el presidente se está centrando en este problema. Pero no cometamos el mismo error al decretar desde Washington (los parámetros). Los estados y los 3 millones de profesores en 100.000 escuelas públicas están en la mejor posición para saber qué hacer", dijo Alexander en un comunicado.Enfrentado a un Congreso de mayoría republicana en ambas cámaras, Obama confía en poder avanzar en una reforma educativa en el último año de su presidencia, dado que es una de las pocas áreas donde hay interés tanto demócrata como republicano por cambiar las cosas.

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