Salud, vivienda o TIC, pilares de nuevos negocios en base pirámide económica

La salud, la educación, la vivienda o las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son algunos de los sectores con los que la iniciativa privada puede crecer dentro de la base de la pirámide económica (BDP).

El gerente de la iniciativa Oportunidades para la Mayoría del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luiz Ros, habla hoy, miércoles 1 de julio de 2015, durante una entrevista con Efe en Ciudad de México. EFE El gerente de la iniciativa Oportunidades para la Mayoría del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luiz Ros, habla hoy, miércoles 1 de julio de 2015, durante una entrevista con Efe en Ciudad de México. EFE

El gerente de la iniciativa Oportunidades para la Mayoría del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luiz Ros, habla hoy, miércoles 1 de julio de 2015, durante una entrevista con Efe en Ciudad de México. EFE

La salud, la educación, la vivienda o las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son algunos de los sectores con los que la iniciativa privada puede crecer dentro de la base de la pirámide económica (BDP).En estos segmentos "vemos una tremenda posibilidad para que el sector privado se posicione y construya nuevas propuestas de valor" para la BDP, dijo en una entrevista con Efe el gerente de la iniciativa Oportunidades para la Mayoría del BID, Luiz Ros.Estos temas fueron los ejes sobre los que se desarrolló este martes y miércoles en la Ciudad de México el III Foro BASE Internacional del BID, que se centró en el enorme potencial de negocio adherido a la población que gana menos de diez dólares al día en América Latina y el Caribe.En el subcontinente suman 405 millones de personas, el 70 % del total, y representan un negocio de cerca de 750.000 millones de dólares anuales.Ros identificó un ligero cambio de paradigma, que desde la institución financiera quieren impulsar, y es la entrada del sector privado a "estos mercados que antes solo eran mirados" desde la iniciativa pública.Además, estos empresarios inciden en este enorme mercado desde un óptica comercial, y no fruto "de una lógica filantrópica o de responsabilidad social corporativa", especificó.Actualmente, ya existen compañías que suplen las demandas de las clases más bajas, sin embargo, en su gran mayoría lo hacen de una forma "local, informal y fragmentada", que impide que la base de la pirámide económica acceda a productos de calidad e innovadores, detalló el representante del BID.Es por ello que esta institución financia proyectos empresariales que beneficien a la BDP -en México ha destinado a estas iniciativas 75 millones de dólares desde 2008- y consiga empoderarla."Queremos establecer el desarrollo en la región y lograr que el sector privado se involucre, no solamente vender productos, sino ofrecer servicios y productos que cambien la vida de esta gente", dijo Luiz Ros, quien puso como ejemplo el proyecto de escuelas Innova en Perú.Una iniciativa privada que, de prosperar, ofrecerá educación de calidad a decenas de miles de niños y jóvenes de las zonas más desfavorecidas del país andino, y en la que el BID actuó como prestamista.En definitiva, se buscan "proyectos disruptivos" y "emblemáticos" que dejen huella y puedan reproducirse en el contexto latinoamericano, detalló Ros.Unos proyectos que, a futuro, busquen dar un salto a nivel de calidad y sustenten la movilidad hacia clases superiores de los más desfavorecidos, ello sin perder la lógica empresarial y financiera."El BID apoya a las empresas privadas, las que buscan ganancia. Y son apoyos de mercado que deben ser reembolsables", aclaró.Una ganancia-ganancia a varios niveles y, a priori, asegurada. A modo de ejemplo, en México la base de la pirámide económica está conformada por 90 millones de personas, alcanzando los 170.000 millones de dólares anuales, y sigue creciendo.Según datos del BID, el tamaño de esta población aumentó el 10 % entre 2000 y 2010, si bien disminuyó en igual cantidad la ubicada en la clase más baja.En este contexto, las empresas deben adaptarse a las necesidades del segmento, buscando una calidad accesible a todos los bolsillos y que permita la transformación social, describió Ros.Con estas reflexiones, esta institución que cuenta con 2.000 empleados, 48 países miembro y préstamos aprobados en 2014 por 13.843 millones de dólares, visualizó este "foro de negocios, pero con alto impacto social".Un evento en el que no quisieron dejar ningún cabo suelto en cuanto a oportunidades comerciales entre las preponderantes clases baja y media-baja.

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