La Corte Suprema decide que los extranjeros tienen derecho a beneficio social en Brasil

La Corte Suprema de Brasil decidió hoy que los extranjeros con residencia en el país, así como cualquier brasileño, tienen derecho a recibir el salario mínimo que el Instituto de Seguro Social le ofrece a mayores de edad y personas incapacitadas que demuestren que no tienen recursos para sobrevivir.

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La Corte Suprema decide que los extranjeros tienen derecho a beneficio social en Brasil

La Corte Suprema de Brasil decidió hoy que los extranjeros con residencia en el país, así como cualquier brasileño, tienen derecho a recibir el salario mínimo que el Instituto de Seguro Social le ofrece a mayores de edad y personas incapacitadas que demuestren que no tienen recursos para sobrevivir.

Los once ministros del Supremo Tribunal Federal (STF) determinaron por unanimidad que los extranjeros no pueden ser tratados en forma diferente a los nacionales en cuanto a los beneficios sociales garantizados por la Constitución.

El magistrado instructor del caso, Marco Aurelio Mello, alegó que en la Constitución no se hace ninguna distinción entre brasileños y extranjeros en cuanto al beneficio que el Instituto de Seguridad Social le ofrece a quienes no pueden sustentarse.

Tal benefició, según el artículo 203 de la Constitución, está destinado a ancianos, personas con deficiencia y cualquiera que compruebe la falta de medios financieros para sobrevivir.

La sentencia de la máxima corte del país se produjo ante el recurso presentado por Felicia Mazzitello Albanes, una inmigrante italiana que reside en Brasil desde 1952 y a quien el Instituto de Seguridad Social le negó el beneficio.

La decisión que benefició a la italiana sienta un precedente para todos los demás casos similares, según un comunicado del tribunal.

"Junto a los pueblos indígenas, el país fue formado por inmigrantes, en su mayoría europeos, que fomentaron el desarrollo de la nación y contribuyeron especialmente para la creación y la consolidación de la cultura brasileña", alegó el juez instructor en su sentencia.

"Si desde la creación de la nación brasileña, la presencia del extranjero en el país fue incentivada y tolerada, no es coherente con la historia establecer distinciones por nacionalidad, especialmente cuando está en jaque la dignidad, en un momento de fragilidad del ser humano, por la edad avanzada o algún tipo de deficiencia", agregó.

El magistrado Alexandre de Moraes alegó que la Constitución establece como criterio de concesión del beneficio la territorialidad (estar viviendo en Brasil) y no la nacionalidad, y rechazó los argumentos del Instituto de Seguridad Social según los cuales la decisión podría incentivar la llegada a Brasil de inmigrantes sin condiciones para sustentarse.

De acuerdo con la Abogacía General del Estado, la decisión del tribunal tendrá un peso de cerca de 160 millones de reales (unos 51,6 millones de dólares) anuales en las desequilibradas cuentas del Instituto de Seguridad Social.

La decisión se produjo en momentos en que el Congreso discute una enmienda constitucional presentada por el Gobierno para reformar el régimen de pensiones y jubilaciones ya que el Ejecutivo considera que es insostenible a largo plazo.

El proyecto eleva la edad de jubilación para los brasileños a 65 años y establece que las pensiones solo serán pagadas integralmente a los trabajadores que hayan hecho aportes para el sistema al menos 40 años.

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