Tras el fallo de la Haya Chile y Perú mantienen divergencias de índole menor

Tras el fallo emitido el pasado día 27 de enero por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la Haya sobre el litigio de la frontera marítima entre Chile y Perú, ambos países mantienen algunas divergencias, de índole menor, que deberán solventar en los próximos meses.

Tras el fallo emitido el pasado día 27 de enero por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la Haya sobre el litigio de la frontera marítima entre Chile y Perú, ambos países mantienen algunas divergencias, de índole menor, que deberán solventar en los próximos meses.Básicamente la controversia se refiere a la forma y los plazos en que se modificará la delimitación marítima, la extensión de la zona económica exclusiva que queda ahora bajo dominio peruano y un pequeño triángulo terrestre de 3,7 hectáreas que Lima denomina "costa seca" y que considera suyo.Algunas de estas discrepancias serán abordadas en la reunión de ministros de Defensa y de Relaciones Exteriores de Chile y Perú que tendrá lugar mañana en Santiago, un mecanismo conocido como "2 + 2" que a partir de ahora se encargará de llevar a cabo la puesta en marcha de la sentencia inapelable emitida por el alto tribunal de las Naciones Unidas."Con este fallo, Perú ha cerrado para siempre el capítulo de la delimitación de sus fronteras", declaró el presidente de Perú, Ollanta Humala, en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) celebrada la semana pasada en La Habana.Esta enfática afirmación parecía despejar el camino para la implementación de la sentencia, que mantiene la línea del paralelo como frontera hasta las 80 millas, pero a partir de ese punto y hasta las 200 millas establece una línea equidistante a las costas de ambos países.Aprovechando el encuentro en la capital cubana, Humala y su canciller, Eda Rivas, se reunieron con el presidente de Chile, Sebastián Piñera, y su ministro de Relaciones Exteriores, Alfredo Moreno.Al encuentro asistieron también la presidenta electa de este país, Michelle Bachelet, quien asume el poder el próximo 11 de marzo, y el canciller designado, Herlado Muñoz.Tras la reunión, las partes acordaron que la aplicación del fallo se haría gradualmente y mediante un mecanismo bilateral, el Comité Permanente de Consulta y Coordinación Política, también conocido como "2 + 2".Se despejaban así algunas dudas surgidas en Santiago tras hacerse pública la sentencia en el sentido de que Perú pondría en práctica de manera inmediata lo establecido por la Corte Internacional de Justicia.La suspicacia chilena se debía al hecho de que apenas 24 horas después de conocerse el fallo Perú hubiese comenzado los trabajos de cartografía para elaborar el nuevo mapa y ordenado el ingreso de una nave patrullera y un buque científico de la Marina de Guerra en las aguas otorgadas por la resolución.La cita de La Habana paralizó este proceso hasta el extremo de que, según fuentes próximas al encuentro consultadas por Efe, Perú se comprometió a que no ingresarían barcos suyos hasta una vez finalizada la implementación.Según estas mismas fuentes, Humala se comprometió además a adecuar las leyes internas de su país a la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, algo que públicamente ha negado la canciller, Eda Rivas, quien declaró que "no existe ningún condicionamiento para la ejecución del fallo".La propia extensión del área de la zona económica exclusiva que ahora queda bajo dominio de Perú también es motivo de controversia, ya que mientras Santiago habla de entre 22.000 y 22.500 kilómetros cuadrados, Lima duplica con creces estas cifras y asegura que son 50.000.Pero en los últimos días ha surgido una nueva e inesperada polémica, esta vez relacionada con la frontera terrestre, y más concretamente con la denominada "costa seca".La discrepancia se debe a que Chile sostiene que la frontera terrestre (fijada en el Tratado de 1929) la determina el llamado Hito 1, mientras que Perú argumenta que el límite lo marca la llamada Línea de la Concordia, situada un poco más al sur.La diferencia es un pequeño triángulo de tierra de apenas 3,7 hectáreas que Lima considera como suyo, aunque esté bañado por aguas chilenas. De ahí la denominación de "costa seca"."No han pasado dos días del fallo y ya estamos viendo nuevas situaciones", declaró el senador Eduardo Frei Ruiz-Tagle, presidente de Chile entre 1994 y 2000, algo muy parecido a lo que dijo el también expresidente Ricardo Lagos (2000-2006)."Todavía no termina de secarse la tinta con la que los ministros escribieron el fallo y ya están surgiendo interpretaciones de esta naturaleza", se quejó el ex mandatario, quien incluso instó al Gobierno a presentar un recurso de aclaración o interpretación, para que la CIJ explique con todo detalle el alcance de la sentencia.

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