Bolivia estudia expulsar extranjeros tras cumplir condenas por narcotráfico

La nueva legislación antidrogas de Bolivia incluirá la posibilidad de expulsar del país a los extranjeros que hayan cumplido condenas por delitos mayores vinculados al narcotráfico, informó hoy una fuente oficial.

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Bolivia estudia expulsar extranjeros tras cumplir condenas por narcotráfico

La nueva legislación antidrogas de Bolivia incluirá la posibilidad de expulsar del país a los extranjeros que hayan cumplido condenas por delitos mayores vinculados al narcotráfico, informó hoy una fuente oficial.

Esta figura es parte del anteproyecto de ley de Sustancias Controladas que prepara el Ejecutivo boliviano en reemplazo de la actual norma antidrogas, dijo a los medios en La Paz el ministro de Gobierno (Interior), Carlos Romero.

La nueva norma crea nuevas figuras delictivas, establece una diferenciación entre "delitos graves y delitos menores" y plantea el endurecimiento de las sanciones en el caso de los delitos mayores, explicó la autoridad.

"Por ejemplo, en el caso de extranjeros que incurran en actividad de narcotráfico, independientemente de pagar la sanción penal establecida por la Justicia boliviana, se plantea, posteriormente al cumplimiento de su pena, su expulsión del país y la no permisión de su retorno nunca más al territorio boliviano", agregó.

Detalló que se consideran delitos graves la conformación de organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico, el tener "autoría intelectual" u "operar a través de personas periféricas", mientras que delitos menores serían el "microtráfico y el consumo".

Según Romero, el consumo de drogas "está planteado en términos de rehabilitación" y el microtráfico está penalizado, "pero no en la dimensión del tráfico mayor".

El Gobierno de Evo Morales apunta a reemplazar la ley antidroga vigente desde 1986, conocida como Ley 1008, con dos normas, una para tratar la producción de hojas de coca y otra para combatir la cocaína, que es el derivado ilegal de la planta.

La hoja de coca está protegida en Bolivia por la Constitución promulgada por Morales en 2009, que la considera "hoja sagrada" por la importancia cultural, ritual y medicinal que tiene para campesinos, indígenas, mineros y otros sectores sociales.

Aunque la planta tiene usos reconocidos legalmente, sobre todo la masticación de la hoja que realizan los indígenas, los cultivos también son desviados por el narcotráfico al contener alcaloides que permiten la producción de la cocaína.

Morales y los campesinos han planteado en los últimos años que debe reformarse la legislación antidroga para que el nivel de los cultivos de coca aceptado por ley suba de 12.000 a 20.000 hectáreas.

Los cultivos de coca en Bolivia se redujeron de forma neta apenas en 1 %, al pasar de 20.400 a 20.200 hectáreas entre 2014 y 2015, según un estudio presentado en julio por la ONU.

Romero aclaró que el asunto de las plantaciones se incluirá en otra norma, la Ley General de la Coca.

Indicó que la nueva ley antidrogas incluirá otros aspectos novedosos, como el pago y protección de informantes y una cierta flexibilidad con quienes quieran salir de una organización criminal y colaboren con la Justicia.

La autoridad ratificó que Bolivia no ha considerado "ninguna posibilidad de legalización" del uso de marihuana, como ha ocurrido en otros países porque, según dijo, "tenemos realidades diferentes" y la nación andina apunta a erradicar el consumo de drogas.

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