Miles de jóvenes indocumentados desbordaron hoy las instalaciones del Navy Pier de Chicago, y formaron una fila de varias cuadras desde la madrugada para ser los primeros en inscribirse en la acción diferida anunciada por el Gobierno.
"Llegué a la medianoche con mis primos y ya había gente en la fila", dijo Heidi a Efe, cuando se encontraba a pocos pasos de las mesas atendidas por abogados y voluntarios de la Coalición de Illinois para los Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR).
Habían transcurrido 12 horas desde que la joven mexicana de 18 años inició la fila, apretando contra su pecho una carpeta con la información y documentos necesarios para probar su permanencia en los Estados Unidos desde los 6 años.
Al igual que Heidi, las decenas de jóvenes que la rodeaban en el gigantesco salón de fiestas donde se realizaban las inscripciones, esperaron durante horas el momento de ocupar una de las mesas.
Fanny dijo que llegó indocumentada de México con su madre y hermanos cuando tenía 8 años y tuvieron que esperar 3 para reunirse con su padre en Chicago.
"Pude estudiar en la universidad con becas y logré que me aceptaran en la Universidad de Chicago para una maestría, pero lo mío es una excepción porque los indocumentados no tenemos muchas oportunidades. Veo mejor el futuro", señaló.
Los organizadores estimaron en unas 12.000 personas las que llegaron de todo Illinois, Ohio y hasta Georgia al Navy Pier, uno de los principales centros turísticos de Chicago, junto al lago Michigan.
Antes de comenzar la inscripción los voluntarios recorrían la fila para advertir a los jóvenes que muchos no podrían ser atendidos. "Hoy es el primer día, no el último. Habrá otros talleres en las próximas semanas", era el mensaje.
La coalición dijo que unos 1.500 jóvenes recibirían hoy la ayuda de 60 abogados voluntarios del Centro Nacional de Justicia Inmigrante para inscribirse.
Otros 6.000 recibieron paquetes informativos con los formularios que debían llenar, ayudados por varios talleres pequeños que se realizaban en otros salones.
Más de 7.000 jóvenes utilizaron para inscribirse la página dreamrelief.org en internet, controlada por la coalición y el centro.
"Les pedimos disculpa, pero estamos aprendiendo. Nunca vi una demanda de este tipo", dijo el congresista Luis Gutiérrez, quien encabezó un acto celebratorio junto al senador Richard Durbin y el alcalde de Chicago, Rahm Emanuel.
"Tal vez tuvieron que esperar mucho, pero vale la pena porque estarán a salvo de las deportaciones", agregó.
En caso de ser otorgada, tras un pago de 465 dólares, la acción diferida permitirá durante dos años que el joven indocumentado permanezca en el país y acceda a un permiso de trabajo.
"Este es un momento humanitario histórico y saludo personalmente al Presidente (Barack Obama) por su liderazgo", dijo Durbin.
"Han transcurrido 11 años desde que presenté por primera vez el Dream Act, y recién ahora podemos ofrecer algo a los soñadores para que salgan de las sombras y se integren el país que se ha convertido en su hogar", agregó.
Organizaciones como el Instituto de Política Migratoria y el Pew Hispanic Center estiman que 1,3 millón de personas serían elegibles para la acción diferida en los Estados Unidos. De ese total unos 75.000 jóvenes pertenecen a Illinois.
Gutiérrez confió en que la presencia masiva de hoy "ayude a romper los obstáculos políticos que impiden una reforma migratoria permanente".
"Esto demuestra que cuando se le da a la gente la posibilidad de blanquear su situación, la aprovechan. Ahora tenemos que incorporar al proceso de legalización a los parientes y vecinos de estos jóvenes, restableciendo la dignidad, legalidad y humanidad al sistema migratorio", afirmó.
© ZGS 2013
0 Comentarios