Ya libre activista de derechos humanos no claudicará

Pese a las adversidades De la Rosa Hickerson seguirá fungiendo como activista social

A horas de haber sido puesto en libertad por las autoridades migratorias de los Estados Unidos, Gustavo de la Rosa conversó, en una rueda de prensa, con los diferentes medios de comunicación.
Al ser interrogado sobre su estadía en el Centro de Detenciones y Deportaciones de El Paso, De la Rosa manifestó lo que para él implica un encierro: “En Juárez hay personas que son golpeadas y torturadas por el ejército mexicano. Yo trabajé como director de un Centro de Readaptación Social, y me tocó ver a presos que soportaban el dolor físico pero no el emocional, la humillación. Para mí el hecho de que no se me encierre, y que no se me permita estar atendiendo las llamadas de la gente por teléfono, hacer mi trabajo por Internet, dar mis clases, aunque sea vía telefónica, es una tortura”.
El activista de los derechos humanos asegura no comprender aún el por qué de su detención, el por qué del uso de esposas, como si hubiese cometido algún ilícito, que no fue el caso. “Algunos de los custodios, incluso, comentaron que se sentían mal de tener que tratarme como si fuera yo un delincuente cuando sabían que realmente no lo era”. Gustavo de la Rosa Hickerson asegura en ningún momento haber solicitado un Asilo Político ni ningún otro tipo de protección: “Me lo preguntaron como de 10 formas diferentes pero mi respuesta siempre fue negativa”.
Cuestionado sobre sus planes inmediatos, De la Rosa descartó renunciar a su cargo como Comisionado de los Derechos Humanos, a la vez que, resaltó lo importante que para él es continuar otorgando sus clases, aunque sea, vía telefónica.
Carlos Spectro, abogado de Gustavo De la Rosa Hickerson, afirmó que estarán en comunicación con la oficina del congresista Silvestre Reyes a fin de solicitar el esclarecimiento de la detención de su cliente por autoridades de inmigración: “Queremos saber quién ordenó la detención de Gustavo, quién determinó y dio la orden de que fuera retenido en una prisión de inmigración aún cuando él no estuviera solicitando el asilo político, queremos saber en base a qué fracción de la ley se tomó esta determinación”. Afirman que es preocupante como se están llevando a cabo dichos procedimientos sobre todo con civiles que desconocen la ley y por ende se encuentran en desventaja. Así mismo remarcaron su interés en que se haga una revisión a las políticas en los procedimientos de asilo, pues consideran que hay muchas irregularidades.
Gustavo de la Rosa también externo su gran desilusión en relación al Cónsul General de México Roberto Rodríguez: “El cónsul fue avisado de la situación desde el primer momento por mi abogado y nunca fue a visitarme. Cuando yo era director del CERESO y llegaba algún preso estadounidense, a las horas estaba alguien de la embajada americana para ponerse al tanto de toda la situación; si se trataba de un funcionario, incluso, permanecían horas en el recinto tratando de brindarle todo el apoyo. Un cónsul nunca debe dejar sólo a ningún ciudadano mexicano, pues su sueldo se paga con nuestros impuestos y deberían estar para servirnos cuando lo necesitamos”.
Gustavo de la Rosa cuenta con un permiso para permanecer dentro de los Estados Unidos por los próximos 29 días. Aún no define que hará al terminar este periodo, pero sí dejó en claro que en todo momento cumplirá con las estipulaciones de ley.
Gustavo de la Rosa fue detenido, por autoridades migratorias, el pasado 15 de octubre, cuanto intentaba cruzar la frontera. Su detención se realizo para, supuestamente, brindarle protección, tras haber hecho públicas las amenazas de las que fue objeto por parte de soldados mexicanos.

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