La crisis institucional argentina podría acabar afectando la economía

La crisis institucional abierta en argentina con la destitución por el gobierno del presidente del Banco Central, pese a su estatuto de independencia, podría acabar afectando una economía que pugna por volver a acceder a los mercados internacionales de crédito.

La crisis institucional abierta en argentina con la destitución por el gobierno del presidente del Banco Central, pese a su estatuto de independencia, podría acabar afectando una economía que pugna por volver a acceder a los mercados internacionales de crédito.La decisión de la presidenta Cristina Kirchner de remover a Martín Redrado, a quien reprochaba por demorar la puesta a disposición del Ejecutivo de 6.500 millones de dólares de reservas para pagar los vencimientos de deuda en 2010, fue condenada por juristas.Según el constitucionalista Gregorio Badeni, "la constitucionalidad del decreto (de remoción) es dudosa" y opinó que Redrado, su cliente, "puede recurrir a la justicia para que ese decreto sea anulado".Por otro lado, el jurista Félix Loñ señaló que "la presidenta Kirchner se expone a un pedido de juicio político".Tras su remoción, el presidente del Banco Central dejó su cargo, pero sin renunciar, y presentó el viernes un recurso de amparo en la justicia.El mandato de Redrado, nombrado en 2004 al frente de la autoridad monetaria, una entidad autónoma, vencía el próximo 23 de septiembre.El artículo 9 de la Carta Orgánica del Banco Central estipula que para poder destituir a su responsable, el poder ejecutivo debe tener una opinión de una comisión bicameral del Congreso.En tanto, una jueza suspendió el viernes el decreto presidencial que habilitaba al Gobierno el acceso a las reservas monetarias, medida que podría permitir a la oposición organizar su respuesta en el Congreso, donde el gubernamental peronismo perdió la mayoría en las legislativas de junio pasado.Pero, según los expertos, este conflicto no sólo pone en peligro las instituciones, sino que también está en juego el pago de 13.000 millones de dólares de deuda que vencen este año y los esfuerzos de Argentina para recuperar su credibilidad en los mercados, de los que está excluida desde 2001."Redrado se ha ganado la confianza de los mercados por haber logrado hacer frente a una crisis internacional, con bastante poco costo en término de movimientos bancarios", dijo Aldo Abram, de la consultora Exante.Agregó que "removerlo es una apuesta que seguramente va a tener resultados muy negativos".La crisis llega cuando el gobierno se dispone a canjear unos 20.000 millones de dólares de deuda para normalizar la relación con los 'holdouts', los acreedores privados que habían rechazado el canje de deuda de 2005."El canje de la deuda a todas luces iba a ser exitoso. Pero con estas cosas hoy se comienza a dificultar", estimó Abram.Argentina estaba excluido de los mercados financieros desde diciembre de 2001, al decidir en plena crisis económica la suspensión unilateral de la deuda privada.Eduardo Blasco, de la consultora de finanzas Maxinver, calificó la decisión presidencial contra Redrado como "un error táctico estúpido", ¿Para qué producir un ruido ahora cuando se pretendía dar señales de más certidumbre?".Estimó que "esto puede retrasar el canje de deuda, cuando éste es el momento ideal con un escenario internacional favorable".En 2005, el ex presidente Néstor Kirchner (2003/7), esposo de la mandataria, saldó en un solo pago la totalidad de la deuda con el Fondo Monetario Internacional por 9.500 millones de dólares, con reservas del Banco Central, con el visto bueno de Redrado.El saliente presidente del BCRA había obtenido, no obstante, que los pagos se reserven a "las instituciones internacionales".Tras mantener un crecimiento anual promedio de 8% hasta 2008, en 2009 y en medio de la crisis internacional, Argentina entró en recesión, pero quedó sin margen para relanzar la economía sin dejar de pagar sus deudas.De allí la tentación de recurrir a las reservas del Banco Central, de 48.000 millones de dólares.

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