Ana Layevska está feliz de regresar a la novela rosa en "Dama y obrero"

Ana Layevska, que interpreta a la poderosa y sofisticada Ignacia Santamaría en la telenovela "Dama y obrero", se confiesa feliz de regresar a un género que ama y del que se había alejado en los últimos años: la clásica novela rosa.

Ana Layevska, que interpreta a la poderosa y sofisticada Ignacia Santamaría en la telenovela "Dama y obrero", participa en una escena con el actor José Luis Resendez. . EFE/DD PIXELS/Telemundo/Solo uso editorial Ana Layevska, que interpreta a la poderosa y sofisticada Ignacia Santamaría en la telenovela "Dama y obrero", participa en una escena con el actor José Luis Resendez. . EFE/DD PIXELS/Telemundo/Solo uso editorial

Ana Layevska, que interpreta a la poderosa y sofisticada Ignacia Santamaría en la telenovela "Dama y obrero", participa en una escena con el actor José Luis Resendez. . EFE/DD PIXELS/Telemundo/Solo uso editorial

Ana Layevska, que interpreta a la poderosa y sofisticada Ignacia Santamaría en la telenovela "Dama y obrero", se confiesa feliz de regresar a un género que ama y del que se había alejado en los últimos años: la clásica novela rosa."En los últimos años mis proyectos han sido más aventureros, por llamarles así, como 'El fantasma de Elena', que tenía un elemento de misterio o terror. Pero aunque estos proyectos también son muy divertidos para el actor, a mí siempre me ha gustado la telenovela clásica, de corte romántico", expresó a Efe durante un descanso en el rodaje de la novela, en la que comparte estelares con José Luis Resendez.Pero aunque Layevska disfruta del romance y la pasión de este género, se apresura a aclarar que de ninguna manera prefiere a las heroínas pasivas del pasado."No me interesa interpretar a la típica tonta que sufre y llora en un rincón. Es por eso que me atrajo el personaje de Ignacia, que es una joven correcta, inteligente, que tiene aspiraciones y metas y no depende simplemente del galán que la rescate al final de la trama", aseveró la actriz, que nació en Ucrania, y llegó a México con sus padres a los 9 años de edad.Ana, que habla español, inglés y ruso, comenzó su carrera artística desde muy temprana edad tocando el violín. Su primera oportunidad la tuvo en 1997 en la telenovela "Alguna vez tendremos alas", al lado de Humberto Zurita y Kate Del Castillo, interpretando, muy apropiadamente, a una joven violinista rusa.A partir de ese momento su carrera despegó con fuerza, participando en las telenovelas "Preciosa", "Amor gitano" y, más recientemente, "Relaciones peligrosas".Layevska, que ama el cine, acaba de concluir su participación en un filme sobre la vida del legendario cómico mexicano Mario Moreno "Cantinflas", que se estrenará en 2014. Ella interpreta a la vedette Miroslava Stevens, un papel que la llenó de satisfacción, por tratarse de un personaje de la vida real."Interpretar a una persona que existió es una responsabilidad y un reto. Es importante ser fiel no solo a la apariencia de la persona, sino, sobre todo, a su esencia, a su espíritu", señaló la actriz, que sueña con llevar a la pantalla la vida de uno de sus ídolos, la legendaria cantante francesa Edith Piaf. Además, le gustaría compartir estelares con Gael García Bernal y Anthony Hopkins."Quiero trabajar con buenos actores que me reten y me sorprendan. Los actores siempre aprendemos algo de los compañeros. Es por eso que disfruto cuando estoy enfrente de un actor o una actriz que me hace crecerme, por difícil que sea", apuntó.Lejos de las cámaras, Ana Layevska se describe como una mujer muy tranquila y hasta rutinaria. Esto es algo que ella disfruta, pues pocas veces tiene la oportunidad de seguir una rutina."Esta carrera es muy impredecible, se viaja mucho y hay muchos compromisos. Por eso, cuando estoy lejos del set, que ocurre muy pocas veces, me gusta disfrutar del silencio y la tranquilidad, compartir con mis amigos y tener un ritmo de vida más relajado", aseguró.Es entonces que se dedica a sus pasiones: el cine, la lectura y compartir con su novio, el empresario Rodrigo Moreira, lo mismo que con sus familiares y amigos."Esos momentos son preciosos. Es cuando puedes exhalar y estar contigo misma. Y para una persona que siempre está en la piel de otra, eso es algo muy relajante", expresó la actriz, que se describe como "una contadora de cuentos"."No me gusta hacerme la intelectual ni la sofisticada. Me gusta hacer un trabajo asequible, que la gente disfrute, no algo tan sofisticado que nadie lo entiende. Al final del día, solo quiero entretener a las personas, contarles una buena historia", concluyó.

Más noticias

0 Comentarios