Uno de cada cinco bebés estadounidenses en riesgo no recibe vacuna contra la hepatitis B

Los investigadores exhortan a los hospitales a que vacunen a todos los niños

Uno de cada cinco bebés estadounidenses en riesgo no recibe vacuna contra la hepatitis B Uno de cada cinco bebés estadounidenses en riesgo no recibe vacuna contra la hepatitis B

Uno de cada cinco bebés estadounidenses en riesgo no recibe vacuna contra la hepatitis B

Un estudio reciente halla que cerca de uno de cada cinco bebés cuyas madres tenían hepatitis B no están recibiendo tratamiento que se haya mostrado que prevenga la infección de recién nacidos.

Si se administran dentro de las 24 horas siguientes al nacimiento, la vacuna contra la hepatitis B y la inmunoglobulina de la hepatitis B, pueden proteger al 85 ó 95 por ciento de los recién nacidos contra la infección, aun si estuvieron expuestos al nacer.

Los investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades revisaron los registros médicos de 4,762 madres y 4,786 bebés. Los informes representaron cerca de 25 nacimientos vivos consecutivos de 190 hospitales de los EE. UU., cada uno de los cuales fue encuestado acerca de sus políticas de la prevención de la hepatitis B en sus departamentos de parto y trabajo de parto.

Los registros mostraron que 18 mujeres obtuvieron resultados positivos para hepatitis B cuando fueron admitidas al hospital. Según el estudio, aunque el 62 por ciento de los recién nacidos recibieron la vacuna contra la hepatitis B e inmunoglobulina, cerca del 14 por ciento abandonó el hospital sin estar vacunado y cerca del 20 por ciento no recibió inmunoglobulina antes del alta.

De 320 mujeres cuya situación relacionada con la hepatitis B se desconocía, es decir, que podrían o no haberse sometido a una prueba para detectar el virus, únicamente cerca de 52 por ciento de los bebés había sido vacunado dentro de las 12 horas siguientes al nacimiento. Cerca de 20 por ciento de estos bebés abandonó el hospital sin haber sido vacunado.

"Un mensaje clave del estudio es que el contagio del virus de la hepatitis B se puede evitar casi por completo por medio de vacunación y profilaxis", señaló Bayo Willis, autor del estudio, epidemiólogo de los CDC. "Realmente necesitamos que los hospitales cuenten con políticas correctas implementadas y que las apliquen para que todo recién nacido sea protegido antes de salir del hospital".

Los hallazgos del estudio fueron publicados en línea en la edición del 8 de marzo antes de la edición impresa de abril de Pediatrics.

Cerca de 1.4 millones de residentes de los EE. UU. tienen infección por hepatitis B, que causa entre 2,000 y 4,000 muertes al año. Según la información de respaldo del estudio, los niños pueden resultar infectados durante el parto o por contacto en el hogar con las personas infectadas. El virus se propaga a través de la sangre u otros fluidos corporales.

Aunque muchas personas que contraen hepatitis B con el tiempo logran eliminar la infección del organismo, algunos desarrollan hepatitis crónica, que con el tiempo puede conducir a cirrosis y cáncer del hígado.

Los niños son aún más vulnerables a la enfermedad. Cerca del 90 por ciento de los niños que contraen hepatitis B resultan con infecciones crónicas, y de estos muchos tendrán enfermedad hepática para cuando tengan entre 20 y 30, señaló el Dr. Kenneth Bromberg, presidente de pediatría y director del Centro de Investigación sobre Vacunas del Centro Hospitalario Brooklyn. Cerca de 25 por ciento de ellos morirá de manera prematura, según el artículo.

Los CDC recomiendan que los bebés reciban la vacuna contra la hepatitis B al nacer y luego refuerzos al mes y a los seis meses.

Las mujeres embarazadas también deberían hacerse pruebas de hepatitis B como parte de la atención prenatal, algo que no todas las mujeres reciben. En esas situaciones, se debe hacer una prueba a las mujeres en el momento de la admisión hospitalaria, recomendó Bromberg.

Sin embargo, no todos los hospitales lo hacen de manera rutinaria. Apenas el 67 por ciento de los hospitales contaba con una política para que todos los recién nacidos recibieran una vacuna contra la hepatitis, mientras que 63 por ciento de los hospitales aseguró que tenía la política de hacer una prueba a las madres en el momento de la admisión si no había documentación de prueba de hepatitis B.

Cerca del 81 por ciento de los hospitales aseguró que le aplicaría a los bebés expuestos la vacuna contra la hepatitis B en cuestión de 12 horas, mientras que 77 por ciento aseguró que administraría inmunoglobulina en cuestión de 12 horas.

"Entre más atención prestara el hospital, mejores eran los resultados", aseguró Bromberg. "El hecho de que únicamente cerca del 73 por ciento de los hospitales ni siquiera contempla los resultados de la prueba de hepatitis es una atrocidad. Eso significa que 27 por ciento ni siquiera lo mira".

Además, los investigadores anotaron errores de documentación en los registros médicos sobre la situación de hepatitis B de las madres, como anotar que habían sufrido hepatitis B, pero la misma información no se incluyó en el registro del bebé.

Cada año, se informa a los CDC sobre unos 40 a 90 casos de hepatitis B perinatal, aunque la cantidad verdadera podría ser 10 o 20 veces mayor, según los investigadores.

"El mayor pronosticador de qué niños deberían recibir la vacuna contra la hepatitis B fue que el hospital tuviera un política de vacunación universal para los bebés", señaló Willis. "Nuestro estudio señala que sigue habiendo brechas entre la prevención perinatal de la hepatitis B".

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