El Tribunal de Cuentas griego declara inconstitucional bajar las pensiones

La crisis interna del partido socialista Pasok, en caída libre en las encuestas, amenaza con romper la frágil coalición que sostiene al Gobierno de Grecia, dirigido por el conservador Andonis Samarás, especialmente de cara a las cruciales votaciones que debe afrontar la próxima semana.

La crisis interna del partido socialista Pasok, en caída libre en las encuestas, amenaza con romper la frágil coalición que sostiene al Gobierno de Grecia, dirigido por el conservador Andonis Samarás, especialmente de cara a las cruciales votaciones que debe afrontar la próxima semana.Un diputado del partido socialdemócrata, Mijalis Kassis, anunció hoy que, debido a sus divergencias con la dirección del Pasok sobre las nuevas medidas de austeridad, abandona el grupo parlamentario.Pasará así a engrosar la lista de diputados independientes, siendo ya el cuarto escaño que pierde la coalición desde el inicio de la legislatura en junio.En unas declaraciones al canal "Mega", Kassis criticó que el líder del Pasok, Evangelos Venizelos, esté sirviendo a los "intereses" de Samarás y su partido, el centroderechista Nueva Democracia (ND).A Kassis se une además un número creciente de personalidades que han roto su carné del partido en los últimos meses.El Pasok, la formación que durante más años ha gobernado Grecia en las últimas tres décadas, sufrió un batacazo electoral en las pasadas elecciones, al pasar del 44 % obtenido en 2009 al 12 %.Pero la sangría de votos no se ha detenido y algunas encuestas de intención de voto lo sitúan con tan sólo el 5,5 %, por detrás incluso del partido neonazi Amanecer Dorado que, en mucho casos, pesca de los antiguos caladeros de votos de los socialdemócratas.A los problemas en el Pasok, se une la errónea estrategia de comunicación del Gobierno de Samarás, que ha anunciado dos veces haber llegado a un acuerdo con la troika para ser desmentido poco después por la Comisión Europea.Además, existe la negativa del otro partido de la coalición, Dimar, a apoyar las medidas de flexibilización laboral exigidas por la troika de acreedores.Esta división se puso de manifiesto ayer, miércoles, cuando varios artículos sobre la nueva legislación de privatizaciones obtuvieron hasta 30 votos menos de los 175 con que cuenta la coalición.Venizelos montó ayer en cólera porque sus diputados actuaron por libre dando a cada artículo un voto particular.Aunque estas críticas contrastan con la actuación del propio líder socialdemócrata, que se ausentó de la votación junto al jefe de Dimar, Fotis Kuvelis.Hoy incluso una exministra del Pasok, Katerina Batzeli, cuestionó el liderazgo de un Venizelos que "debilita la cohesión básica que existe en el partido".En todo caso, reconoció que su dimisión resulta "difícil" ya que pondría en jaque la estabilidad del Gobierno y la imagen del Pasok.De cara a la semana que viene, los 16 diputados de Dimar amenazan con abstenerse o votar en contra de las medidas de austeridad, y la posición de los diputados del Pasok es aún incierta.Al menos tres parlamentarios socialdemócratas han hecho ya público que su voto será negativo, por lo que si el número de rebeldes continúa aumentando, la ratificación de las medidas -exigidas por la troika a cambio del nuevo tramo de ayuda financiera- podría incluso fracasar."El consorcio tripartito promemorándum está en decadencia y desmoronándose", afirmó hoy el líder de la oposición, el izquierdista radical Alexis Tsipras.Su partido, Syriza, está "preparado" para tomar las riendas del gobierno, agregó.La formación izquierdista ha asegurado que, en caso de que Samarás no consiga que el Parlamento apruebe sus planes de austeridad, exigirá un cambio de gobierno.

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