El derrumbe económico de Yemen favorece la expansión del extremismo

El derrumbe económico de Yemen, uno de los países más pobres del planeta, favorece el desarrollo del extremismo en todo el país, del separatismo en el sur y de la rebelión chiita en el norte, estimaron funcionarios y analistas yemenitas.

El derrumbe económico de Yemen, uno de los países más pobres del planeta, favorece el desarrollo del extremismo en todo el país, del separatismo en el sur y de la rebelión chiita en el norte, estimaron funcionarios y analistas yemenitas.La crisis económica de Yemen fue agravada por la caída del precio del petróleo, que representa 70% de los ingresos del Estado, por la corrupción a gran escala y por la injusticia social, indicaron los expertos."El deterioro económico es la principal causa de los acontecimientos en Yemen, incluida la expansión de Al Qaida", declaró a la AFP Mohamad Al Maithami, profesor de la Universidad de Saná."El terrorismo y el extremismo" prosperan porque Al Qaida puede "reclutar entre los jóvenes desocupados y los pobres", agregó Maithami.Alredor del "65% de los jóvenes no tienen trabajo, los grupos extremistas explotan la situación ofreciendo dinero a los más necesitados", explicó el profesor.Según estadísticas oficiales, 34% de la población activa de Yemen está sin trabajo y el ingreso por habitante es uno de los más bajos del mundo, un poco más de 1.000 dólares contra 70.000 en Qatar y 40.000 en Kuwait.Un 45,2% de los 24 millones de habitantes de Yemen viven bajo el límite de pobreza, indican las estadísticas del Fondo Monterio Internacional (FMI)."El derrumbe económico contribuye sin duda al fortalecimiento de Al Qaida y de los movimientos rebeldes. La corrupción es otro factor que desalienta la ayuda y las inversiones extranjeras", señaló por su parte el analista saudí Anwar Eshki."La injusticia, las luchas tribales también ayudan al fortalecimiento de Al Qaida en Yemen", agregó Eshki, director del Centro de Medio Oriente para los Estudios Estratégicos.Un importante funcionario yemenita, Ali Mohammad Al-Anissi, jefe de gabinete del presidente Alí Abdalá Saleh, destaca las consecuencias nefastas de la baja del precio del petróleo.La disminución de los ingresos petroleros "tuvo un impacto en todos los aspectos de la vida económica y financiera y en la seguridad", dijo Al Anissi, que preside además el Consejo de Seguridad Nacional de Yemen."Eso crea un entorno favorable al desarrollo de ideas extremistas y al aumento de los actos criminales y terroristas", agregó Al Anissi.La producción petrolera de Yemen registró una importante baja, pasando de unos 500.000 barriles diarios en 2000 a menos de 300.000 en 2009.Si no se descubren nuevos yacimientos, las reservas petroleras de Yemen pueden agotarse en un plazo de 10 o 12 años, advirtió recientemente el FMI.Las exportaciones de gas natural licuado, que en 25 años deben generar ingresos de por lo menos 30.000 millones de dólares, no compensarán totalmente la disminución de los ingresos petroleros, señaló el FMI.Yemen enfrenta además una deuda externa de 6.000 millones de dólares, una inflación de 10% y déficits públicos crónicos que las reformas del gobierno no logran disminuir.La mitad de la población de Yemen tiene menos de 15 años y 50% de los yemenitas son analfabetos, una perfil demográfico propicio al reclutamiento de Al Qaida, que recibe fondos del exterior con ese fin, estimó Mathaimi.La organización de Al Qaida para la Península Arabiga, basada en Yemen, puede "ser más peligrosa que en Afganistán debido a que se encuentra cerca de los recursos petroleros y de las vías marítimas del Golfo", advirtió Anwar Eshki.

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