La derecha salvadoreña vive sus horas bajas

Traumatizada por la derrota electoral que puso fin a 20 años de gobierno, la derecha salvadoreña de Arena está entrando en una fase de desintegración con lo que se arriesga a perder la llave en el Congreso luego de que una docena de diputados rebeldes reclamaran cuotas de poder.

Traumatizada por la derrota electoral que puso fin a 20 años de gobierno, la derecha salvadoreña de Arena está entrando en una fase de desintegración con lo que se arriesga a perder la llave en el Congreso luego de que una docena de diputados rebeldes reclamaran cuotas de poder."Alianza Republicana Nacionalista (Arena) entró en una fase terminal aunque no será una caída libre como muchos esperan", declaró a la AFP el investigador y profesor de la estatal Universidad de El Salvador (UES), Roberto Cañas.La otrora poderosa Arena vive una lucha interna por el directorio de la agrupación desde que perdió la presidencia del país en las elecciones de marzo ante el actual presidente Mauricio Funes, apoyado por la ex guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda).El lento proceso de reacomodo de la principal fuerza de la oposición concluyó el pasado 11 de octubre, cuando en una asamblea general ordinaria la militancia ratificó un directorio, en su mayoría de jóvenes políticos, encabezados por el ex presidente Alfredo Cristiani (1989-94).Un día después, el aparente clima de "unidad" proclamado por Cristiani en la asamblea se rompió cuando 12 de los 32 diputados de Arena se declararon en rebeldía y amenazaron con no acatar las disposiciones del partido, con lo cual la derecha perdería el control del Congreso de 84 escaños.La vía del diálogo para dirimir la pugna se interrumpió el miércoles cuando se frustró una reunión de Cristiani con los parlamentarios desafectos, y que entre propietarios, suplentes y dirigentes departamentales suman 23.En un comunicado, Arena culpó de la insurreción de diputados a Herbert Saca, primo del ex presidente Elías Antonio Saca, quien negó la acusación.Cristiani pidió a los insubordinados que "reflexionen y retornen" a las filas del partido, tras indicar que "todos los problemas" se pueden ir resolviendo.Sobre la cuota en el directorio del partido que reclaman los diputados rebeldes, el máximo dirigente de Arena advirtió que el comité ejecutivo "lo eligió en la asamblea general. Yo no puedo negociar (...) participaciones".Para el analista Cañas, lo que se advierte en la derecha es un "autoritarismo" que ha impuesto Cristiani.Ante el desconcierto en el partido por el triunfo de Funes, el derrotado candidato Rodrigo Avila -entonces presidente del partido- llamó en marzo pasado a los ex presidentes Alfredo Cristiani, Armando Calderón Sol y Francisco Flores para que se hicieran cargo de la transición y elegir un nuevo directorio.Para el analista Juan Héctor Vidal, con la crisis en Arena "el país está en serios riesgos de entrar en una etapa francamente bien delicada porque más allá de las ideologías, lo que preocupa es que el partido que nos gobernó por veinte años ahora muestre fisuras por intereses creados".La división en Arena, para Vidal, es "bien delicada" debido a la transición política que está viviendo el país y para la cual se necesita "una oposición responsable, que contribuya al equilibrio en el plano político, económico y social del país".Hasta antes de marzo, Arena era considerado como el partido de derecha mejor estructurado de Centroamérica por cuanto se mantuvo en el poder durante 20 años.

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