Jugador del Chapecoense se salvó del avionazo por celebrar su cumpleaños

El guardameta Marcelo Boeck celebró su cumpleaños número 32 el día del avionazo. El guardameta Marcelo Boeck celebró su cumpleaños número 32 el día del avionazo.

El guardameta Marcelo Boeck celebró su cumpleaños número 32 el día del avionazo.

La tragedia del equipo brasileño Chapecoense dejó en shock al mundo entero, tal y como sucedió con sus compañeros de equipo que por una u otra razón no realizaron el viaje a Colombia para enfrentar al Atlético Nacional, algunos de ellos no viajaron por decisión técnica, otros por lesión y uno más porque pidió permiso para pasar su cumpleaños en casa. 

El portero Marcelo Boreck, quien el 28 de noviembre cumplió 32 años, pidió un permiso especial al entrenador Ciao Júnior para ausentarse del partido de Ida de la Final de la Copa Sudamericana porque llevaba más de dos meses sin jugar y deseaba celebrar su cumpleaños en compañía de su familia, un deseo que le fue concedido.

Después de nueve años como profesional en Portugal en clubes como Marítimo o Sporting de Lisboa, el guardameta cuenta a Efe que llevaba dos meses que no jugaba por decisión de su entrenador.

"En este momento está muy difícil porque quien sobrevivió tiene un peso muy grande", declara a Efe.

Pese a haber llegado en el último mercado de fichajes, Boeck deja en ese avión muchos amigos que comenzaron su trayectoria junto a él en las categorías inferiores de otros clubes.

"Y ahora nos juntamos y formamos una verdadera familia y pasa esto...", expresa con tristeza.

El destino quiso que se despidiera de la mayoría de ellos, ya que muchos de sus compañeros le felicitaron por WhatsApp en su camino sin retorno hacia Medellín.

"Me enviaron felicitaciones, me acosté y me desperté a las tres y media de la mañana con llamadas en mi móvil para saber si estaba bien", cuenta Boeck.

Además de Boeck, una lesión impidió al argentino Alejandro Martinuccio, el único extranjero del equipo, realizar el viaje a Medellín

"Me hicieron una artroscopia en la rodilla y por esta causa no estaba bien físicamente y no viajé", afirma a Efe sobre el césped del Arena Condá, en la ciudad de Chapecó, sede del equipo, donde recibió junto a familiares de las víctimas la ovación cerrada de una hinchada desgarrada por la noticia.

El ex del Villarreal, Peñarol, Cruzeiro y Fluminense, entre otros, se quedó vacío cuando se levantó por la mañana y vio las decenas de llamadas desesperadas que trataban de localizarlo y se enteró de la noticia.

"Estoy en shock, es difícil, triste. Es llorar y no parar de llorar y acordarte de cada compañero porque el equipo es chiquito y conquistó una plaza en una final que nadie podía creer. Se formó una familia, una unión y ahora nada", relata el futbolista, de 28 años.

El avión, un Avro Regional RJ85, llevaba 77 personas a bordo y se declaró en emergencia en la noche del lunes a las 22:00 horas locales por fallos eléctricos cuando se aproximaba al Aeropuerto Internacional José María Córdova de Medellín. Solo hubo seis sobrevivientes.

"Uno se levanta un martes pensando que todo va a estar bien y al final pasa esta tragedia que nadie se lo esperaba", se lamenta Martiluccio, que fichó hace un año por el Chapecoense.

Con los ojos vidriosos, el futbolista recuerda que muchos de los jugadores tenían hijos y otros estaban por ser papás, una situación parecida a la suya, pues está casado y es padre de tres hijos, pero con un desenlace muy diferente.

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