La crisis hondureña alcanza de lleno al Congreso estadounidense

La crisis hondureña alcanzó de lleno este miércoles al Congreso estadounidense, donde simultáneamente los demócratas pidieron que no se reconozcan las elecciones de noviembre, y los republicanos que se investigue el rol de la embajada en Tegucigalpa.

La crisis hondureña alcanzó de lleno este miércoles al Congreso estadounidense, donde simultáneamente los demócratas pidieron que no se reconozcan las elecciones de noviembre, y los republicanos que se investigue el rol de la embajada en Tegucigalpa.Honduras volvió a servir a ambos campos en el Congreso para intentar decantar la balanza del gobierno del presidente Barack Obama, que tiene ante sí una delicada situación que puede marcar irremediablemente su política hacia América Latina a mediano plazo.Washington se debe unir al "consenso internacional y declarar sin ambigüedad que unas elecciones organizadas por un gobierno antidemocrático (...) no pueden ni serán consideradas libres y justas por nuestro gobierno", arguyeron catorce legisladores demócratas en una carta enviada a Obama.Las elecciones hondureñas, previstas para el 29 de noviembre, no pueden realizarse bajo "la represión", acusan los demócratas.El gobierno Obama ha enviado "mensajes contradictorios", explicó la misiva, fechada el 27 de octubre.Obama condenó sin paliativos el golpe de Estado que depuso al presidente Manuel Zelaya, pero también ha pedido a ambas partes cordura para salir de la crisis.Hasta ahora Estados Unidos ha dicho que no están dadas las condiciones para la celebración de esas elecciones.Sin embargo, este miércoles, ante otro foro, la Organización de Estados Americanos (OEA), el representante de Estados Unidos Lewis Amselem pareció demostrar que esa ambigüedad que critican los demócratas es cierta."Que la OEA descarte el resultado de las elecciones sin examinar las condiciones en las que tendrán lugar, es un abuso al derecho de los hondureños a la autodeterminación", señaló Amselem durante una reunión del Consejo Permanente del organismo."Necesitamos soluciones, no solamente amenazas", dijo Amselem, en referencia a otros países de la región que se han expresado terminantemente contra la celebración de esas elecciones.Un día antes de la misiva de los legisladores demócratas a Obama, los republicanos se descolgaron con otra carta a la contraloría del Congreso estadounidense en la que piden que investigue las actividades de la embajada y del Departamento de Estado en el país centroamericano.La investigación debe cubrir desde enero al 26 de octubre de este año, detalla la misiva firmada por 21 legisladores.La GAO es la oficina encargada de supervisar las cuentas y la actividad gubernamental a cuenta del Congreso.A petición de un legislador, esta oficina con más de 3.100 empleados debe investigar de oficio y entregar un informe público al Congreso.Los republicanos piden a la oficina que investigue todas las reuniones que el embajador estadounidense, Hugo Llorens, haya podido celebrar con el gobierno depuesto del presidente Manuel Zelaya, antes o después del golpe.Los republicanos también piden averiguar si la embajada, el Departamento de Estado o el Comando Sur estadounidense estuvieron al corriente o participaron en esa expulsión de Zelaya, o en su subrepticio retorno al país.Un senador republicano, Jim DeMint, mantiene desde hace casi seis meses un veto temporal al nombramiento del nuevo subsecretario para América Latina, Arturo Valenzuela.El predecesor de Valenzuela, Thomas Shannon, que actúa aún como subsecretario en funciones, se hallaba este miércoles al frente de una misión negociadora en Honduras.Shannon también espera a que se desbloquee la situación para poder ser confirmado como embajador en Brasil.

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