Cinco nuevas condenas a muerte a raíz de disturbios interétnicos en China

Otras cinco personas fueron condenadas a muerte el jueves por su implicación en los disturbios interétnicos de julio pasado en la región china de Xinjiang (noroeste), en momentos en que el país comunista asiático enfrenta una andanada de críticas por su política en materia de derechos humanos.

Otras cinco personas fueron condenadas a muerte el jueves por su implicación en los disturbios interétnicos de julio pasado en la región china de Xinjiang (noroeste), en momentos en que el país comunista asiático enfrenta una andanada de críticas por su política en materia de derechos humanos.Con estas nuevas sentencias, suman 22 las personas condenadas a la pena capital o ya ejecutadas por los disturbios entre uigures (musulmanes) y hanes (etnia china) en Urumqi, la capital del Xinjiang, que dejaron unos 200 muertos y más de 1.600 heridos.La ejecución de los primeros nueve condenados, en noviembre, fue criticada duramente por Estados Unidos, la Unión Europea y por grupos de defensa de los derechos humanos, que denunciaron procesos sin las debidas garantías para los acusados.Otras ocho personas fueron sentenciados a muerte a principios de mes."El miércoles, 22 personas fueron juzgadas en cinco casos con cinco personas condenadas a muerte y otras cinco condenadas a muerte con un aplazamiento de dos años", señaló Ma Xinchun a la AFP, portavoz del gobierno de la ciudad de Urumqi.Una pena de muerte con aplazamiento de dos años es a menudo conmutada por la cadena perpetua, si el acusado muestra un buen comportamiento."Otros ocho fueron sentenciados a cadena perpetua y otros cuatro a sentencias de 10 o más años", añadió.La portavoz no quiso dar más sobre los nombres y la etnia de los condenados.Al inicio de los episodios violentos el pasado 5 de julio, los uigures atacaron a hanes chinos, pero en los días posteriores los hanes se echaron a las calles para vengarse.Según las cifras oficiales, más de 1.600 personas resultaron heridas en las violencias étnicas, las peores vistas en China en décadas.Los uigures aseguran que las violencias se iniciaron cuando la policía reprimió una manifestación pacífica en Urumqi en protesta contra el linchamiento de dos trabajadores migrantes uigures en una fábrica del sur de China.China por su parte asegura que se enfrenta a una amenaza separatista seria en Xinjiang. Pero los exiliados uigures dicen que Pekín exagera la amenaza para justificar mayores controles en las estratégicas regiones occidentales, ricas en reservas energéticas.Según los nombres revelados por las medios de comunicación oficiales, la mayoría de los sentenciados a muerte y ejecutados antes de las condenas del miércoles eran uigures.Estados Unidos y Bélgica expresaron también esta semana su preocupación por el juicio del líder disidente Liu Xiaobo, acusado de "subversión" por ser uno de los autores de la "Carta 08", publicada en 2008 y firmada por más de 10.000 personas que reclaman una democratización del régimen. Se enfrenta a una pena máxima de 15 años. La sentencia se pronunciará el viernes, día de Navidad."Por lo que sabemos, el crimen de este hombre ha sido firmar un papel que aspira a una forma de gobierno más abierta y participativa. Esto no es un crimen", dijo la portavoz del Departamento de Estado estadounidense Philip Crowley."Claramente, un juicio político que lleve a una sentencia política no es propio de un gran país", añadió.La portavoz del ministerio de exteriores chino, Jiang Yu, calificó el jueves de "burdas injerencias" en los asuntos internos chinos, los comunicados emitidos por los gobiernos extranjeros sobre el caso Liu.

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