Y ahora sanación en familia

De nuevo, el Señor sigue estando grande entre nosotros. El tiempo de los milagros continua y estamos bendecidos, encendidos y en victoria. Amen, amen y amen!

Este fin de semana nuestra actividad con el Ministerio de Sanación e Intercesión nos dirigimos a la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles en Woodbrige, Virginia. Todos los servidores nos recibieron amablemente con camisetas azul celeste que nos hicieron a todos sentirnos en casa.

Una iglesia majestuosa y bien acogedora, un lleno total de personas que por primera vez acudían a una Misa de Sanación. Cada iglesia siempre tiene algo especial que brindarnos espiritualmente. El Espíritu Santo se mueve de diferentes formas pero en cada Misa su fuerza y su presencia se siente entre nosotros.

Pero para sorpresa de muchos, esta vez en la imposición de manos no solo vinieron personas individualmente a que se le impusieran las manos, sino que familias enteras, tomadas de la mano, unos llorando, otros en alabanza y otros llenos de emociones encontradas pedían oración y liberación por sus seres queridos.

Una de las grandes sorpresas fue que una de esas familias el día domingo vino a dar testimonio de sanación de su madre que había estado en cuidados intensivos y ahora había regresado al hogar sintiéndose mejor y con ganas de vivir. Gran testimonio de las manos sanadoras de Jesús. Será que está llamando a las familias, para que oremos en familia, vayamos a la Iglesia en unidad o que el Espíritu Santo cuando sopla, sana, libera e intercede. Ahora lo está haciendo en grupo como cuando se madura un racimo de uvas.

De nuevo, el Señor sigue estando grande entre nosotros. El tiempo de los milagros continua y estamos bendecidos, encendidos y en victoria. Amen, amen y amen! Si hay sanaciones quiere decir que el fin del mundo no está cerca. Pues el poder de Dios se está manifestando en cada enfermo y en el que se quiere dejar guiar por Dios.

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