¿Son los adolescentes latinos dados a jugársela sexualmente?

Sondeos nacionales muestran que los jóvenes latinos son menos dados a usar preservativos y controles de natalidad; y que las latinas se embaracen y den a luz a temprana edad.

¿Son los adolescentes latinos dados a jugársela sexualmente? ¿Son los adolescentes latinos dados a jugársela sexualmente?

¿Son los adolescentes latinos dados a jugársela sexualmente?

Un estudioso de la Universidad de Illinois recomienda prudencia al aludir a los roles de género y conducta sexual entre la juventud hispana de esta nación.

“Cuando en reciente documental acerca de los latinos en EEUU se aludió a 2 madres adolescentes, en un programa de 90 minutos, los estudiantes hispanos en mis clases consideraron que se trataba de un enfoque sesgado sobre su comunidad –¡y estaban en lo cierto!” dijo Marcela Rafaelli, profesora de desarrollo humano y comunitario en la U de I, y coautora de un recientemente aparecido capítulo sobre sexualidad en los adolescentes latinos.

Los sondeos nacionales sí  muestran que los jóvenes latinos son menos dados que los de otras minorías a usar preservativos y controles de natalidad; y que las latinas se embaracen y den a luz a temprana edad. Estos datos son la fachada de una situación más compleja, según la estudiosa.

Para empezar, los latinos abarcan a 20 comunidades diversas, cuya situación es muy compleja en los EEUU.

“Por ejemplo, los inmigrantes cubanos que llegaron a los EEUU tras asumir Castro el poder en Cuba, eran solventes económicamente, y pronto formaron parte activa de la economía en Miami. Respecto a los centroamericanos, se trata refugiados de guerras civiles en la década de los 80. Tienen en común ellos con los cubanos idioma, religión y ciertos rasgos culturales, pero el estatus socioeconómico difiere bastante, lo que es un indicio de precoz actividad sexual con embarazos no deseados durante la adolescencia”, dijo Rafaelli.

Cuando se toman en cuenta otros factores demográficos y de estatus socioeconómico, las diferencias de comportamiento sexual entre latinos y otras etnias se acortan.

Los intentos de entender la sexualidad entre los jóvenes latinos también se complican, en la medida en que los estudiosos no disponen de datos para sacar conclusiones sobre el peso de los factores culturales en la sexualidad. “La gente alude mucho acerca de la cultura hispana y la sexualidad, pero lo común es que no se aluda en los estudios a variables culturales, como adhesión a normas culturales y actitudes”, dijo ella.

¿Entonces, qué se sabe acerca de la sexualidad de los latinos, y sobre las imprudencias juveniles en este rubro? No se sabe a ciencia cierta qué tan decisivos son los tradicionales atributos del machismo y del marianismo-virtud virginal femenina- entre las nuevas generaciones hispanas.

“En las tradicionalistas culturas latinas, el machismo implica ser fuerte y viril, y sostener a la familia. En los EEUU, se entiende por macho una obcecada y fanática masculinidad, pero en varias comunidades latinas, se entiende esta palabra en un sentido positivo, de protección y modelo a emular por los hijos”, dijo Rafaelli.

El ideal marianista implica abnegación, recato y discreción. Pero la estudiosa enfatizó  que pocos estudios abordan la adhesión efectiva de los jóvenes a estos valores tradicionales, y qué tanto se vinculan estos valores con la conducta sexual.

“Tampoco se toma en cuenta en muchos estudios sobre roles de género y la sexualidad, que las culturas latinas han cambiado en los últimos 20 años, a causa de la globalización, migraciones y la reformulación de pautas”, dijo ella.

El estatus del migrante también influye en la actitud ante el riesgo por parte de la juventud. “Para el latino recién llegado, la migración es un factor de protección. Las familias casi siempre traen consigo sus pautas comunitarias de su nación, y conforme se aculturan, se presentan cambios sutiles. Para las jóvenes, ser migrante es protector, dado que las naciones latinoamericanas suelen ser conservadoras en materia de sexo que los EEUU”, afirma Rafaelli.

Para los varones, el patrón opuesto pudiera ser cierto porque en muchos países hispanos el hombre es más libre de experimentar con su sexualidad. En EEUU, pudieran resultar ser más conservadores, dijo ella.

En diversas disciplinas, los estudiosos aluden a la ‘paradoja del inmigrante’, según la cual los inmigrantes, pese a los obstáculos, salen mejor librados que los nacidos en el país anfitrión. 

“Los adolescentes de primera generación tienen buen desempeño escolar, no se meten en conflictos, no se embarazan precozmente las jóvenes, entre otras cosas, pero a partir de la segunda y tercera generación, el efecto protector se desvanece. Piensan los recién llegados que en esta nación, si la situación es difícil, pero está la nación de origen, alude Rafaelli.

A partir de la segunda y tercera generación, cambia el enfoque-acaso por la discriminación, deficiente enseñanza escolar, factores socioeconómicos”, dijo la estudiosa.

Rafaelli afirma que ella y otros investigadores trabajan actualizando los conocimientos acerca de las familias latinas. “Los ideales culturales suministran normas generales, pero se requieren investigaciones actualizadas que nos digan si la gente cree en tales ideales y qué tanto influyen dichas creencias en la conducta”, puntualizó la catedrática.

Más noticias

0 Comentarios