UE prepara factura mundial de ayuda a países pobres contra cambio climático

Los líderes de la UE cifraron el viernes en 100.000 millones de euros anuales de aquí a 2020 la ayuda que requerirán los países pobres para enfrentar el cambio climático, un aspecto clave de la conferencia de Copenhague, según un proyecto de acuerdo obtenido por la AFP.

Los líderes de la UE cifraron el viernes en 100.000 millones de euros anuales de aquí a 2020 la ayuda que requerirán los países pobres para enfrentar el cambio climático, un aspecto clave de la conferencia de Copenhague, según un proyecto de acuerdo obtenido por la AFP.Reunidos en cumbre en Bruselas, los dirigentes europeos fracasaron en cambio en su intento de acordar la suma que aportarán a ese monto global, confirmando los temores de que las negociaciones todavía están lejos de finalizarse a seis semanas de la apertura de la conferencia de la ONU en la capital danesa.Según el proyecto de acuerdo, susceptible de ser modificado durante el segundo y último día de cumbre, los 27 aceptaron una propuesta de la Comisión Europea, según la cual el montante de la ayuda mundial para los países en desarrollo "podría elevarse a unos 100.000 millones de euros (unos 147.000 millones de dólares) anuales de aquí a 2020".Ese dinero, sufragado "en parte por el mercado internacional del carbono y en parte por la financiación pública internacional", serviría al mundo en desarrollo para mitigar y adaptarse a los efectos del cambio climático.Sin un compromiso en este sentido, los expertos estiman que el acuerdo que salga de Copenhague para reducir las emisiones de CO2 y evitar que el calentamiento planetario exceda los 2 grados centígrados no será creíble.El borrador de la cumbre asegura que la Unión Europea (UE) "está dispuesta a asumir su parte del esfuerzo mundial", pero elude precisar montos.Los 27 llevan semanas divididos sobre cómo repartirse la carga financiera y algunos países como Alemania son reacios a poner cifras sobre la mesa mientras otras potencias industrializadas como Estados Unidos no aclaren con qué esfuerzos están dispuestos a contribuir a controlar el cambio climático.Los europeos fueron los primeros en hacer los deberes al presentar al mundo sus compromisos de reducción de emisiones de CO2, un 20% menos hasta 2020 con respecto a los niveles de 1990, y están dispuestos a elevar esa cifra al 30% si las demás naciones desarrolladas se suben al tren.Pero, por ahora, países como Estados Unidos no han cifrado ningún tipo de compromiso y en Europa crecen las divisiones entre quienes estiman que Bruselas debe seguir dando ejemplo y quienes defienden que ahora toca a los otros mover ficha."Vamos a vincular nuestros compromisos al hecho de que otros países adopten compromisos financieros similares", advirtió el viernes la canciller alemana, Angela Merkel, admitiendo que todavía "queda un largo camino" para garantizar el éxito de Copenhague."Necesitamos un compromiso de todos los socios internacionales, todos los grandes contaminantes internacionales deben estar a bordo", coincidió el ministro italiano de Relaciones Exteriores, Franco Frattini.En una declaración separada, obtenida igualmente por la AFP, los líderes de la UE se limitan a explicar que las contribuciones de los Estados miembros a la ayuda a los países en desarrollo deberán tener en cuenta los recursos de cada uno.De esta forma, el bloque satisface a los países de Europea del Este, liderados por Polonia, que se oponen a distribuir la carga financiera de cada país según su nivel de contaminación, un criterio que les penalizaría.La reunión de Copenhague, entre el 7 y el 18 de diciembre, está llamada a dar a luz un nuevo acuerdo mundial contra el cambio climático sucesor del Protocolo de Kioto, que expira en 2012 y del que no forman parte grandes naciones contaminantes como Estados Unidos y China.

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