Tomados Por Tontos

El jueves 15 de octubre el país recibió una gran lección sobre cómo están las cosas en el periodismo de Estados Unidos.

Ese día los televidentes de CNN fueron alertados por la tarde acerca de una espantosa emergencia. Un niño de 6 años, identificado como Falcon Heene, se había subido a un globo aerostático en el patio trasero de su casa en Fort Collins, Colorado, y el globo accidentalmente se había soltado de sus amarras, mandando al niño a flotar sin control a gran altura y a donde lo llevara el viento.

En un efecto dominó y cegados por el afán de competencia, uno a uno todos los canales de noticias a tiempo completo en el país se unieron a CNN en la cobertura del potencialmente macabro episodio, transmitiendo en vivo desde helicópteros las imágenes del globo supuestamente con Falcon abordo. Durante el siguiente par de horas, los medios –a los que se sumaron estaciones de radio y páginas Web- transmitieron, comentaron y especularon sobre cómo podía ser rescatado el niño, manteniendo al país en vilo.

Durante el episodio el cercano Aeropuerto Internacional de Denver se mantuvo abierto pero desvió algunos vuelos y la Guardia Nacional despachó dos helicópteros para tratar de rescatar al pequeño. Pero cuando el globo finalmente descendió sobre un campo en un área rural de Colorado, Falcon no estaba abordo. La conclusión lógica era que se había caído desde cientos de metros de altura en algún punto del recorrido en el aire, y se inició la búsqueda de lo que probablemente sería su cadáver.

Y luego todo cambió.

Los padres de Falcon, Richard y Mayumi Heene, le dijeron a un tumulto de periodistas frente a su casa que habían encontrado a Falcon escondido en el ático sobre la cochera de la casa; y que probablemente Falcon se había escondido allí porque su padre se había molestado con él más temprano ese día.

Pero un par de cosas llamaron la atención de las autoridades. Una, al iniciarse la supuesta emergencia, los padres prefirieron llamar a un canal de televisión antes de llamar a la policía. Y dos, cuando la pareja apareció en CNN horas más tarde con Falcon, el niño dijo que su padre le había dicho que todo el incidente era “para un show”.

Desde entonces, se descubrió que a Richard y Mayumi Heene les gusta estar en televisión. Participaron en “Wife Swap”, un programa de esos llamados de “vida real” o “reality show” en el que intercambiaron de pareja con otros dos participantes y estaban procurando lograr un contrato para otro programa de vida real. El incidente del globo era una triquiñuela para hacerse publicidad con ese fin. Han aparecido testigos y correos electrónicos que confirman esto y este fin de semana se supo que Mayumi Heene confesó que todo el episodio fue una farsa. Las autoridades evalúan ahora qué cargos civiles y criminales presentar contra los padres de Falcon.

Los medios de prensa que mansamente cayeron en la trampa se han concentrado en denunciar lo que los padres de Falcon hicieron. No se han mostrado ofendidos por haber sido usados. Los que transmitieron la emergencia casi jugada por jugada, como si fuera un deporte, alegan que la situación era una noticia legítima.

Lo era. Pero eso no quita que los Heene los tomaron por tontos. ¿Habrá aprendido la prensa su lección? Creo que, vergonzosamente, la respuesta dependerá de la sintonía que la próxima emergencia prometa.

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