Terremoto

Movimiento natural catastrófico

La ciencia que estudia los sismos es la sismología y los científicos que la practican, sismólogos.

Los terremotos, seísmos o sismos se producen cuando los elementos del interior de la Tierra se desplazan buscando un equilibrio y reajuste, las placas se mueven violentamente provocando ondulaciones y liberando una enorme cantidad de energía. Este proceso se llama movimiento sísmico o terremoto.

Suelen producirse al final de un ciclo denominado “ciclo sísmico”, que es el período de tiempo durante el cual se acumula deformación en el interior de la Tierra que luego es liberada repentinamente iniciando un nuevo periodo de acumulación.

El punto interior de la Tierra o zona interior profunda donde se produce el sismo se denomina foco sísmico o hipocentro, y el punto o área de la superficie perpendicular al hipocentro donde repercuten con mayor intensidad las ondas sísmicas se denomina epicentro.

Los efectos e intensidad se miden por escalas de magnitud que son:

Escala sismológica de Richter, también conocida como escala de magnitud local (ML), es una escala logarítmica arbitraria que asigna un número para cuantificar el efecto de un terremoto.

Escala sismológica de magnitud de momento es una escala logarítmica usada para medir y comparar seísmos. Está basada en la medición de la energía total que se libera en un terremoto y fue dada a conocer  en 1979 por Thomas C. Hanks y Hiroo Kanamori como la sucesora de la escala de Richter.

Escala sismológica de Mercalli es una escala de 12 puntos desarrollada para evaluar la intensidad de los terremotos a través de los efectos y daños causados a distintas estructuras.

Escala Medvedev-Sponheuer-Karnik, también conocida como escala MSK o MSK-64, es una escala de intensidad macro sísmica usada para evaluar la fuerza de los movimientos de tierra basándose en los efectos destructivos en las construcciones humanas y en el cambio de aspecto del terreno, así como en el grado de afectación entre la población.

La actividad tectónica y volcánica se considera principales causas, pero existen más factores que pueden originarlos como desprendimientos de rocas, hundimiento de cavernas, variaciones bruscas en la presión atmosférica por ciclones o actividad humana.

Los movimientos telúricos no representa un riesgo directo para el hombre, salvo en casos excepcionales, sin embargo sus consecuencias generan catástrofes con el derrumbe de edificaciones, incendio de ciudades, avalanchas, tsunamis entre otros.

El saber cuándo se generara un terremoto es impredecible, sin embargo han tenido cierto éxito en los últimos años. En 1975, sismólogos chinos predijeron el sismo de magnitud 7,3 de Haicheng, y lograron evacuar a 90.000 residentes sólo dos días antes de que destruyera el 90% de los edificios de la ciudad. Una de las pistas que llevaron a esta predicción fue una serie de temblores de baja intensidad, llamados sacudidas precursoras, que empezaron a notarse cinco años antes.

 En la actualidad, China, Japón, Rusia y Estados Unidos son los países que apoyan más estas investigaciones sismológicas, existen 45 estados y territorios a lo largo de la nación norteamericana que presentan un potencial riesgo de generación sísmica a diferentes escalas.

La estadística sobre los sismos a través de la historia es pobre ya que se tiene información de desastres desde hace más de tres mil años, pero además de ser incompleta, los instrumentos de precisión para registrar sismos datan de principios del siglo XX y la Escala de Richter las más utilizada y conocida fue ideada en 1935.

Un terremoto de gran magnitud puede afectar más la superficie terrestre si el foco sísmico, hipocentro u origen del mismo se encuentra a menor profundidad, esta teoría fue la causa de gran destrucción en Haití tras el terremoto en enero del 2010.

La destrucción de ciudades no depende únicamente de la magnitud del fenómeno, sino también de la distancia a que se encuentren del mismo, de la constitución geológica del subsuelo y de otros factores, entre los cuales hay que destacar las técnicas de construcción empleadas.

Aunque todos los días se registran una buena cantidad de terremotos en el mundo, la inmensa mayoría son de poca magnitud. Sin embargo, dos o tres terremotos de gran magnitud suelen generarse cada año, con consecuencias imprevisibles y la mejor forma de protegernos es estar  siempre informados y preparados para cuando lleguen estos momentos de emergencia producto de la fuerza de la naturaleza.

Preparación acción y prevención tres palabras unidas  bajo un solo significado “su bienestar”.

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