Temporada de huracanes en Atlántico concluyó sin impactos en Caribe ni EEUU

La temporada de huracanes en el Atlántico concluye formalmente sin que ningún huracán haya impactado el Caribe ni las costas de Estados Unidos en 2009, una inusual calma que los meteorólogos atribuyeron al fenómeno climatológico "El Niño" presente en el Pacífico.

La temporada de huracanes en el Atlántico concluye formalmente sin que ningún huracán haya impactado el Caribe ni las costas de Estados Unidos en 2009, una inusual calma que los meteorólogos atribuyeron al fenómeno climatológico "El Niño" presente en el Pacífico.Un total de nueve tormentas tropicales con nombre y tres huracanes, dos de ellos mayores, con vientos superiores a los 178 km/h, se formaron durante la temporada de seis meses, entre el 1 de junio y el 30 de noviembre.La temporada cierra como una de las más tranquilas en más de una década. La última vez que se formaron sólo tres huracanes fue en 1997."La actividad ciclónica en 2009 estuvo reducida considerablemente debido al desarrollo de El Niño", dijo William Gray, experto en predicción de huracanes de la Universidad del Estado de Colorado (CSU, en inglés).El meteorólogo, que desde hace 26 años realiza pronósticos sobre huracanes, dijo que El Niño "generó cortinas de vientos verticales significativamente más fuertes que lo normal, especialmente en el Caribe y el Golfo de México", lo que incidió en la menor formación de ciclones en la región.Así fue que cinco tormentas tropicales -Ana, Danny, Erika, Fred y Henri- se disiparon en aguas abiertas del océano sin incidencia sobre ningún territorio, "un hecho que ocurre raramente, sólo en años como el actual" caracterizado por esas cortinas de vientos verticales, dijo un reporte del equipo de expertos en huracanes de la CSU.Otro hecho poco usual fue que no se formó ninguna tormenta en los dos primeros meses y medio de la temporada y recién el 15 de agosto se desarrolló Ana como primer sistema tropical de 2009 en el Atlántico.El huracán Ida fue el último ciclón, los primeros días de noviembre, y recorrió aguas del mar Caribe frente a Centroamérica con vientos que alcanzaron los 160 km/h, pero llegó debilitado como tormenta tropical a las costas de Alabama (EEUU, sur).Lluvias y vientos generados por el paso cercano de Ida más una sucesión de tormentas que ingresaron desde el Pacífico, provocadas por el fenómeno El Niño, causaron un desastre de inundaciones y deslaves en El Salvador con un saldo de 199 muertos, 76 desaparecidos y grandes daños en viviendas y en la infraestructura del país.El período que suele mostrar las peores tormentas, considerado como pico de la temporada, y que comprende los meses de septiembre y octubre, se desarrolló con total pasividad. El único huracán que se formó a principios de septiembre, Fred, terminó desintegrándose en el Atlántico.Bill, primer huracán de 2009 y que desarrolló enorme poder hasta la categoría cuatro (vientos de 217 km/h) en la escala Saffir Simpson -con máximo en cinco- fue el único que tuvo algún efecto. Sin tocar territorio estadounidense, alcanzó la costa sur canadiense donde causó algunos destrozos.El alivio de tormentas en el Caribe fue un bálsamo para países como Cuba y Haití.La temporada 2008 fue para los cubanos una de las peores de su historia, con una tormenta tropical y tres huracanes que cruzaron la isla y dejaron un grave saldo en víctimas y daños.Haití, el país más pobre del hemisferio, se hundió el año pasado en una catástrofe humanitaria arrasado por el paso sucesivo de dos tormentas tropicales y dos huracanes que causaron cerca de un millar de muertos.En Estados Unidos los furibundos impactos de 2008 incluyeron a la tormenta tropical Fay, en Florida, y los huracanes Gustav y Ike, contra las costas de Luisiana y Texas, respectivamente.La ausencia de destructivos ciclones le dio un respiro a las compañías de seguros que el año pasado debieron hacer frente a una estación que dejó en Estados Unidos más de 60 muertos y 20.000 millones de dólares en daños.

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