Sudán confrontado al riesgo de implosión

Sudán, un enorme país africano con grandes reservas de petróleo, corre el riesgo de dejar de existir si dentro de un año se aprueba en referéndum la secesión del sur, que vive aún bajo el espectro de la guerra civil.

Sudán, un enorme país africano con grandes reservas de petróleo, corre el riesgo de dejar de existir si dentro de un año se aprueba en referéndum la secesión del sur, que vive aún bajo el espectro de la guerra civil.Sudán celebra sin gran convicción esta semana el quinto aniversario del Acuerdo de Paz Global (CPA), que puso fin el 9 de enero de 2005 a dos décadas de una guerra civil que dejó unos dos millones de muertos entre el Norte, mayoritariamente musulmán, y el Sur, en gran parte cristiano. Ambos sectores del país se oponen en cuestiones religiosas, políticas y económicas.El CPA prevé la realización de elecciones nacionales -postergadas a abril próximo- y de un referéndum sobre la secesión del Sur a más tardar en abril de 2011, una fecha límite que podría marcar el fin de Sudán en sus fronteras de 1956, la fecha de su independencia."El año 2010 es quizás el último año de Sudán", destacó recientemente en su blog el respetado analista Alex de Waal. "No cabe duda de que 2010 será un año crítico para garantizar un futuro pacífico a Sudán", destacó por su parte el emisario especial de Estados Unidos, Scott Gration.A fines de diciembre, el Parlamento sudanés adoptó una nueva ley que enmarca la realización en enero de 2011 del referéndum sobre la independencia de Sudán, que será reconocida si una mayoría simple (50% + un voto) vota "sí" por la secesión, con una participación de 60% de los electores inscritos.Pero antes de que se lleve a cabo un referéndum, el Norte y el Sur deben ponerse de acuerdo en cuestiones cruciales como la demarcación de las fronteras, el estatuto de los sudistas que viven en el Norte y el reparto de la deuda nacional. En caso contrario, podría estallar una guerra, advirtió esta semana un asesor del presidente Omar el Bechir, Ghazi Salahedin, en declaraciones a la prensa local.Gran parte de las reservas petroleras sudanesas -estimadas en unos 6.000 millones de barriles- se encuentra en el límite entre el Norte y el Sur. Las regalías del petróleo constituyen 60% de los ingresos gubernamentales de Jartum y 98% de los ingresos del gobierno semiautónomo del Sur.Los políticos sudaneses esperan que se produzca una separación amistosa entre el Norte y el Sur si la opción independista gana el referéndum, pero el espectro de nuevos enfrentamientos armados sigue presente.El sur de Sudán podría sumirse en una guerra civil si la comunidad internacional no interviene para salvaguardar las conquistas del acuerdo de paz global, advirtieron el miércoles diez organizaciones humanitarias en un informe publicado en Londres.El sur de Sudán, una región subdesarrollada del tamaño de Francia, enfrentó en 2009 un incremento radical de la violencia, que dejó unos 2.500 muertos y causó el desplazamiento de unas 350.000 personas."El año pasado observamos un aumento de la violencia en el sur de Sudán. Esto podría agravarse aún más y convertirse en una de las mayores emergencias en Africa en 2010", destacó una de las autoras de dicho informe, Maya Mailer, de Oxfam.Las organizaciones no gubernamentales temen que las primeras elecciones democráticas sudanesas desde 1986, previstas en abril, y sobre todo el referéndum de independencia del Sur, sean un pretexto para nuevos estallidos de violencia.

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