Sobrevivientes de los Andes buscan donantes de órganos en comicios uruguayos

"Mi voto hoy fue por la vida", dice una joven maestra que tras votar en blanco en los comicios uruguayos donó sus órganos en su circuito electoral, en una campaña promovida por sobrevivientes de la tragedia de los Andes, que debieron comer carne humana para sobrevivir.

"Mi voto hoy fue por la vida", dice una joven maestra que tras votar en blanco en los comicios uruguayos donó sus órganos en su circuito electoral, en una campaña promovida por sobrevivientes de la tragedia de los Andes, que debieron comer carne humana para sobrevivir.Los uruguayos, que elegieron este domingo en segunda vuelta al ex guerrillero José Mujica, fueron invitados en algunos circuitos electorales a donar sus órganos, en una cruzada del Instituto Nacional de Donación y Transplante (INDT) y los 16 sobrevivientes de la tragedia de 1972.Las víctimas de aquel accidente de avión, que pasaron 72 días en la montaña y se alimentaron de carne humana, participaban en la campaña de búsqueda de donantes durante una lluviosa jornada electoral."Colaborar en esto nos corresponde porque consideramos que recibimos una donación en su momento", dijo a AFP Daniel Fernández Strauch, uno de los sobrevivientes, desde una carpa instalada en el paseo costero montevideano.El 13 de octubre de 1972 un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya que se dirigía a Santiago con 45 pasajeros se estrelló en la cordillera de los Andes. Doce murieron en el acto y otros 17 fueron pereciendo por sus heridas o los aludes. Al décimo día, tras la certeza de que dependían de sí mismos para sobrevivir, decidieron comer los cuerpos de sus compañeros muertos."Nosotros recibimos órganos. Esa es la idea y eso fue lo que nos inspiró. Nosotros cuando resolvimos comer, hicimos un pacto entre nosotros", agregó Fernández en referencia al acuerdo que los sobrevivientes hicieron en los Andes, que consistía en que, si morían, podían ser comidos por sus amigos."Hoy estamos viviendo gracias a los que se murieron y pensamos que así debe ser", dice Fernández, quien hoy tiene 63 años gracias a lo que en cierto modo ve como una donación de órganos.La Fundación Viven, de los 16 sobrevivientes y familiares de los fallecidos en el accidente, creada en 2006, hace trabajos sociales en materia de vivienda y educación. Sus fondos provienen de la venta del libro con el relato de los sobrevivientes, "Viven" (1974), del británico Piers Paul Read, y los derechos de la película "Alive" (de Frank Marshall, 1993), entre otros.Para el día de las elecciones, los miembros de la Fundación Viven decidieron "aprovechar que está toda la gente en la calle", según dice Fernández, por lo que instalaron 120 mesas de recolección de donantes en circuitos electorales de todo el país.Magaly, de 26 años, firma el formulario que autoriza al INDT a usar sus órganos luego de haber votado en blanco porque, según dice a AFP, no la convencen ninguno de los candidatos. "Es un gesto de generosidad hacia la vida", explica a las afueras del liceo, bajo una lluvia pertinaz."Yo doné", dijo un taxista de 68 años a AFP. "No van a servir mucho mis órganos, pero bueno", suspira.En Uruguay hay 19,4 donantes por un millón de habitantes, que según Raúl Mizrahi, coordinador de transplantes del INDT, es la tasa más alta de Latinoamérica.María Echavarren, hermana de Rafael, quien murió en la montaña tras una larga agonía por una herida en la pierna sufrida en el accidente, también participa en la búsqueda de donantes. Para ella, tras la muerte, los órganos "evidentemente no te van a servir para nada, si te fuiste te fuiste, chau".

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