Para Robin Wright Penn y Jim Carrey actuar es "una divina insatisfacción"

La actriz estadounidense Robin Wright Penn y su colega canadiense Jim Carrey llevan una vida entera en los plató acumulando elogios y premios pero para ambos actuar "es una divina insatisfacción", "una hermosa tortura", revelaron en una rueda de prensa.

La actriz estadounidense Robin Wright Penn y su colega canadiense Jim Carrey llevan una vida entera en los plató acumulando elogios y premios pero para ambos actuar "es una divina insatisfacción", "una hermosa tortura", revelaron en una rueda de prensa."Es una insatisfacción divina. no sé de qué otra manera describirlo", dijo Jim Carrey a la prensa en una conferencia de prensa en Beverly Hills donde presentó la última película que llegará a los cines estadounidenses el 6 de noviembre, "A Christmas Carol", junto a Robin Wrigth Penn, Gary Oldman, Colin Firth, y bajo la dirección de Robert Zemeckis ("Forrest Gump", "Volver al futuro").Para Wright, de 43 años, que fue aclamada por la crítica por sus papeles en "Forrest Gump" (1994) y "Nine Lives" (2005), el arte de ponerse frente a las cámaras "es una tortura"."Es una hermosa tortura porque uno nunca está satisfecho. Creo que es por eso que continuamos haciendo más películas, porque nunca he alcanzado el objetivo y nunca lo voy a alcanzar, necesito trabajar en eso de nuevo. Es como (que esa insatisfacción es) algo que te inspira", apuntó esta mujer menuda y delgada que este mes estrenó "The Private Lives of Pippa Lee" de Rebecca Miller.Por estas inseguridades en el oficio, Carrey sostiene a sus 47 años, que "es demasiado importante confiar en tu capitán", en este caso en Zemeckis, considerado un mago para el desarrollo de películas de innovación tecnológica como esta adaptación en 3D del clásico de navidad de Charles Dickens que en algunos países titularán en español, "Los fantasmas de Scrooge"."Para tener fe, para amar el trabajo, para introducirse en esas situaciones", por todo eso es siempre bueno confiar en el director, agregó Carrey no sin antes reiterar: "Actuar es siempre incómodo. Yo siempre estoy en un estado de disconformidad, siempre insatisfecho".Carrey se mete en la piel de Ebenezer Scrooge, un anciano tacaño y huraño, que reniega de la Navidad por puro egoísmo hasta que un buen día recibe la visita de un espíritu que le adelanta una profecía sobre su futuro, junto con la llegada de los tres espíritus de las Navidades pasadas, presentes y futuras.Según contó el protagonista de "The Truman Show" cuando vio la película le impactó ver el gran parecido físico que tenía con su padre."íFue realmente impactante! Sé que a mi familia le va a dar un ataque cardiaco cuando vea el gran parecido que tengo con mi papá! íY que conste que no estoy hablando de un mal humor que se aprecia en Ebenezer Scrooge, pues sí creo que mi papá es la versión feliz del personaje!""Pero ya me pude visualizar y ya sé cómo voy a estar cuando esté viejo. Ya me vi con una nariz larga, un mentón sobresaliente y una cara llena de arrugas. Eso sí que es alucinante", dijo en un encuentro con la prensa donde fue imposible que hablara en serio por más de dos minutos.

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