Renault, ante un futuro muy incierto en la Fórmula 1

Las dudas en torno a la presencia de Renault en la Fórmula 1 siguen aumentando y el constructor francés podría dejar a corto plazo la competición, a pesar de que al menos un inversor se ha presentado abiertamente como candidato para la compra de la escudería.

Las dudas en torno a la presencia de Renault en la Fórmula 1 siguen aumentando y el constructor francés podría dejar a corto plazo la competición, a pesar de que al menos un inversor se ha presentado abiertamente como candidato para la compra de la escudería.Varios medios anunciaron que el jueves tendrá lugar un consejo de administración sobre este tema pero tanto Renault como Renault F1, contactados por la AFP, rechazaron confirmar la celebración de dicha reunión.El calendario comienza a entrar en una fase decisiva y el dirigente de Renault Carlos Ghosn garantizó a principios de noviembre que se anunciaría la presencia o no de Renault en la Fórmula 1 "antes de final del año".La compra parcial o total de la estructura del equipo por un inversor externo parece posible. Cuatro candidatos se habrían mostrado interesados, según el patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone."Está el grupo de Gérard Lopez, está David Richards y otros dos", declaró Ecclestone al diario británico The Times.Dicho interés fue corroborado por Lopez el miércoles. "Si tomáramos el control de Renault F1, sería por completo, como equipo constructor", precisó este último, fundador de Mangrove Capital Partners y presidente de Genii Capital, dos fondos que han invertido en los últimos años en las nuevas tecnologías e internet.Prodrive, empresa de Richards, dejó por su parte los interrogantes en el aire. "Hay tantos rumores sobre Prodrive y la Fórmula 1...", declaró a la AFP un responsable de la empresa.Richards, copropietario de Aston Martin que en el pasado dirigió las escuderías Benetton y BAR, quiere volver al 'Gran Circo'. Prodrive fue también candidata a estar en el Mundial-2010 en Fórmula 1, pero la Federación Internacional del Automóvil (FIA) frenó sus ilusiones al rechazar el proyecto.Renault, que registró una pérdida neta de 2.700 millones de euros en el primer semestre de 2009, debe encontrar un sólido respaldo económico, en una competición que necesita contar con un gran presupuesto.En el aspecto deportivo, el equipo francés terminó una nueva campaña catastrófica, acabando octavo de diez en la clasificación de escuderías y marcada por el 'Crashgate', el accidente voluntario del Gran Premio de Singapur de 2008 de su ex piloto Nelsinho Piquet, que declaró que había tenido lugar siguiendo órdenes de sus dos ex jefes, Flavio Briatore y Pat Symonds.El Consejo Mundial de la FIA vetó de por vida a Briatore por este incidente y suspendió a Symonds por cinco años, aunque Renault consiguió no ser excluida de las carreras, a menos que reincida antes de 2011.Para 2010, la escudería tendrá como baja al español Fernando Alonso, nuevo piloto de Ferrari, pero contará en sus filas con el polaco Robert Kubica, ex de BMW Sauber, además de haberse confirmado la colaboración tecnológica con Altran y la firma de un nuevo acuerdo con el fabricante holandés de relojes TW Steel.Pero después de estos cambios para la próxima temporada, el Mundial de Fórmula 1 vivió un nuevo terremoto con el abandono de Toyota, siguiendo los pasos de Honda (retirado a finales de 2008 y posteriormente adquirido por Ross Brawn), BMW y el fabricante de neumáticos Bridgestone.

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