Reflexiones sobre la noticia de salud más importante del 2009

Sin ninguna duda, la aparición de la nueva gripe H1N1 fue, a nivel mundial, la noticia médica más importante del año 2009; ningún país escapó del temor y el caos creado por su súbita aparición y rápida diseminación.

Sin ninguna duda, la aparición de la nueva gripe H1N1 fue, a nivel mundial, la noticia médica más importante del año 2009; ningún país escapó del temor y el caos creado por su súbita aparición y rápida diseminación.

Tal preocupación fue resultado del profundo miedo que siente la humanidad de que se repita la feroz gripe española de 1918, gripe que en solo 2 años causó entre 40 y 100 millones de muertes en el mundo en un planeta que aun no conocía --y mucho menos vivía-- la globalización. Ese miedo fue siempre azuzado por la aseveración científica de que la pregunta con respecto a una nueva mortal pandemia no era de si esta iba a ocurrir o no, sino cuándo iba a ocurrir. Todo parecía indicar que esta iba a ser la tan temida y esperada nueva gripe asesina del siglo XXI.

En este post trataremos de hacer un resumen de lo que esa pandemia causó en el planeta el año que pasó y cuál es su estado actual.

Como lo contamos en nuestro primer artículo sobre el tema, el pánico mediático ocasionado por esta nueva gripe empezó el jueves 23 de abril cuando después de algunas semanas de batallar contra un brote atípico de influenza que estaba causando “centenares de casos y decenas de muertos”, el presidente de México, Felipe Calderón, invocó sus poderes de emergencia sanitaria para, por primera vez en su historia, suspender las clases en escuelas y universidades. Tanta fue la zozobra de los mexicanos que en una medida sanitaria nunca antes vista (y que después probó haber sido una medida ejemplar y extraordinaria) cerraron todas las escuelas, universidades, prohibieron las reuniones a puertas cerradas y hasta suspendieron los sagrados partidos de fútbol de fin de semana.

Ese mismo sábado 25 de abril, la OMS reunió por primera vez a su Comité de Emergencia y declaró que el brote de gripe constituía una emergencia de salud pública de preocupación internacional y dijo que estaría en pie de alerta para actuar en defensa de la población. Hasta ese momento, la alerta de pandemia mundial estaba en el nivel 3, el más simple de todos. Ese mismo día se produce el primer cierre de un distrito escolar en Chicago.

Al día siguiente, domingo 26 de abril, escribimos en este blog nuestro primer artículo sobre la nueva gripe H1N1. Muchos lectores mexicanos nos escribieron airados comentarios por haber bautizado a la nueva gripe como “gripe mexicana”.

El lunes 27 de abril, la OMS reunió por segunda vez a su Comité de Emergencia, el cual elevó el nivel de pandemia al grado 4, lo que significaba que la probabilidad de una pandemia había aumentado, pero que todavía podía evitarse. Mientras tanto, los primeros casos de la gripe se confirmaban en Canadá, España y Escocia y las 7 primeras víctimas confirmadas se producían en México.

La cosa se iba poniendo seria en solo un fin de semana…

El miércoles 29 de abril, la OMS decía que los casos se estaban diseminando en todo el mundo, pero que todavía no recomendaba cerrar las fronteras.

A medida que los casos aumentaban en el mundo y que la OMS reportaba diaria e incesantemente el aumento de esos casos, el mes de mayo fue de confusión y pánico mediático. Centenares de escuelas cerraban en Estados Unidos y lo único que se escuchaba era de la nueva gripe y las posibilidades de una gran pandemia; los nervios de la población empezaban a alterarse y muchos países, en un alarde de ignorancia, empezaron a prohibir los vuelos hacia y desde México.

Hasta ese momento la nueva gripe recibía el nombre de gripe porcina, nombre que fue luego vigorosamente objetado por la industria de carne porcina, que empezó a disminuir sus ventas. Ante ese pánico y la diaria cobertura mediática, el 3 de mayo escribimos nuestra segunda nota sobre el tema y esbozamos lo que podría suceder si la gripe llegaba al Perú.

Eso sucedió el 20 de mayo cuando siete colegios de Lima suspendieron sus clases por haberse detectado los primeros casos sospechosos de la nueva gripe H1N1 en el Perú. Ese día la cosa reventó, la gente solo buscaba máscaras para protegerse y todos querían comprar Tamiflu en las farmacias. Cualquier estornudo era ya considerado una especie de insulto y un caso de gripe porcina. El primer caso confirmado de la gripe H1N1 en el Perú ocurrió el 29 de mayo.

El pánico mediático crecía tan intensamente que nuestra tercera nota sobre el tema fue dedicada a elucubrar lo que podría pasar en el futuro con esta nueva gripe. Por el análisis de los datos científicos disponibles (recordemos que gracias a Internet esta ha sido la primera vez que la ciencia le ha seguido la pista diariamente a una epidemia) estábamos convencidos que esta gripe no era nada del otro mundo y que era el mejor ejemplo de que el ruido era más fuerte que las nueces.

El exceso en la cobertura mediática del tema de la gripe nos obligó a que el 25 de mayo escribiéramos nuestra cuarta nota sobre el tema. En ese artículo llamamos la atención al hecho de que la exagerada cantidad de tiempo que los medios de comunicación nacionales le dedicaban a la gripe impedía ver, apreciar y resolver otros problemas de salud pública más severos, como el de las decenas de niños y adultos que vergonzosamente morían por el frío en las alturas andinas del país.

El cambio de clima estacional en el planeta hizo que la atención se centre en los países del hemisferio sur, que empezaban su invierno, y el 11 de junio la Organización Mundial de la Salud declaró la emergencia de pandemia en el planeta. Esta era la primera vez en la historia que la OMS tomaba una medida de esa naturaleza.

Han pasado los meses y el destino de esta nueva gripe resultó ser felizmente el que esbozamos en nuestro segundo artículo escrito para el blog el 3 de mayo del 2009. Este nuevo virus H1N1 se ha convertido en un virus de la gripe y no es más contagioso que los virus de la gripe que nos atacan todos los años; siendo una de sus consecuencias mas polémicas que las grandes compañías farmacéuticas hayan hecho enormes fortunas con antivirales y vacunas.

También desde esta columna dimos consejos para prevenir la gripe y nos aventuramos a decir que en el Perú las carreteras son más letales que la nueva gripe (algo que lamentablemente fue increíblemente cierto). Durante el año fallecieron 307 personas en las carreteras, mientras que la nueva gripe H1N1 produjo 143 víctimas. En nuestro quinto y ultimo artículo sobre el tema, publicado el 27 de julio, sugerimos también que, para dejar de alarmar al público, se dejen de contar ya los casos de la gripe.

Nueve meses después, y siempre basados en los datos científicos que tenemos a nuestra disposición, podemos decir que esta nueva gripe H1N1 es de contagio bajo a moderado y tiene una muy baja mortalidad. Un reciente estudio, publicado la semana pasada demuestra que la transmisión de este nuevo virus es más baja que la observada en epidemias anteriores de gripe y que solo una de cada 8 personas que entran en contagio con una persona infectada en la casa se contagiará con la gripe.

Finalmente, unas palabras sobre la vacuna. Esta es segura y ha sido hecha con todas las salvaguardas del caso, siguiendo todas las normas y procedimientos que se siguen para fabricar la vacuna anual. Dado que se ha anunciado que la vacuna llegará al Perú, quiero decirles que la vacuna no es para todos. Pienso que solo las personas en riesgo de complicaciones deben vacunarse. Incluyo aquí a niños desde los 6 meses hasta adultos jóvenes de 25 años, mujeres embarazadas, obesos mórbidos y personas con sus defensas disminuidas por enfermedad o por medicinas (diabéticos, pacientes en quimioterapia o radioterapia por cáncer, pacientes en esteroides por largo tiempo y trasplantados, entre otros).

Con respecto a los gastos que ocasionará la implementación de un programa masivo de vacunación contra la gripe H1N1 en países pobres, nos preguntamos cuánto vale la pena que se destinen ingentes sumas de dinero a un problema que es de baja morbilidad y mortalidad. Ante la escasez de fondos para pagar por programas más urgentes, ese dinero podría ser empleado en corregir un problema, como el de la seguridad en las carreteras, que causa mucho más dolor y muerte que el de esta nueva gripe H1N1.

En el 2009, 12.220 personas han muerto en todo el mundo con la nueva gripe H1N1; durante ese mismo tiempo, más de 5 millones han muerto por fumar cigarrillos, más de 3 millones han muerto con sida y más de un millón han muerto en accidentes de carretera.

En el 2009, 143 personas han fallecido por la nueva gripe H1N1 en el Perú. Durante ese mismo tiempo, 307 han fallecido en las carreteras, cerca de 500 han muerto de frío en las punas andinas y 843 han muerto de tuberculosis.

El Dr. Elmer Huerta ve pacientes en el Washington Hospital Center en Washington DC y es Presidente de la Sociedad Americana del Cáncer.Tiene tres programas de radio diarios, tres programas de televisión semanales y además escribe para revistas y periódicos e Internet.

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