Raúl Castro sube el tono en contra de Obama

El Presidente de Cuba dijo que Obama “aparenta” disposición para dar un giro a conflicto con Cuba.

El presidente de Cuba, Raúl Castro, enfrío el domingo expectativas de cambios al admitir una severa crisis económica por falta de liquidez, al tiempo que subió el tono contra el gobierno de Barack Obama al acusarlo de apoyar e instigar a la oposición.

En su discurso de cierre del año ante el Parlamento, el gobernante afirmó que una muestra de que "el enemigo está tan activo como siempre" es la detención en Cuba, el 5 de diciembre, de un estadounidense que según el Departamento de Estado es un contratista de la empresa Development Alternatives (DAI).

"Se dedicaba al abastecimiento ilegal con sofisticados medios de comunicación vía satélite a agrupaciones de la 'sociedad civil' que aspiran (EEUU) a conformar en contra de nuestro pueblo", dijo Raúl Castro al referirse a los grupos de opositores en la isla.

Aseguró que Obama despliega una "enorme campaña propagandística" para "confundir al mundo" sobre "una aparente disposición de dar un giro" en el conflicto con Cuba, alegando que levantó en abril restricciones a los viajes de cubanoestadounidenses y envío de remesas.

"Lo cierto es que se mantienen intactos los instrumentos de la política de agresión a Cuba y el gobierno de Estados Unidos no renuncia a destruir la revolución y generar un cambio de nuestro régimen económico y social", manifestó.

Según el mandatario, Estados Unidos destina 55 millones de dólares a financiar las actividades de los disidentes e instiga sus protestas para "hacer ver que crece la represión en el país".

Aunque reiteró a Washington su disponibilidad de diálogo "respetuoso" y "entre iguales", le recomendó "dejar atrás los condicionamientos de orden interno que pretende imponernos" si "realmente desea avanzar en las relaciones con Cuba".

"Sirvan estos planteamientos como respuesta a las recientes declaraciones de la señora secretaria de Estado, Hillary Clinton", añadió el gobernante, al aludir a recientes críticas de la funcionaria sobre derechos humanos y falta de libertades en Cuba.

En su discurso, Raúl Castro admitió la crisis que enfrenta la economía cubana por la falta de productividad, ineficiencia y una grave crisis de liquidez por falta de divisas.

Cuba registró un crecimiento económico de 1,4% en 2009, muy por debajo del 6% previsto, y se proyecta un "discreto" 1,9% para 2010, según el balance rendido por el gobierno este domingo.

Raúl Castro, quien desde que sustituyó a su hermano enfermo Fidel Castro en 2006 destacó la necesidad de hacer reformas, dijo tener conciencia de las esperanzas de los cubanos sobre cambios profundos y rápidos, pero advirtió que "no puede haber espacio a los riesgos de la improvisación y el apresuramiento".

"El plan 2010 tiene como una de sus premisas que no se admitirán inversiones sin un estudio de factibilidad previamente aprobado, su adecuada preparación", advirtió Raúl Castro.

En 2009 las inversiones decrecieron 16%, las exportaciones de bienes y servicios un 22,9% y las importaciones 37,4%, en tanto crecieron la agricultura un 4,5%, el transporte 4,6%, los servicios 4% y la industria 2%, precisó.

El ministro de Economía, Marino Murillo, explicó que la "marcada desaceleración" en el ingreso de divisas en 2009 llevó a incumplir pagos de deudas a proveedores y a dificultades para acceder a fuentes de financiamiento.

Según Raúl Castro, se pagó una tercera parte de "retenciones de pago" que se le hicieron a proveedores comerciales, de unos débitos estimados por la CEPAL de entre 600 y 1.000 millones de dólares.

"Los compromisos financieros existentes determinan que la situación será (en 2010) muy tensa por lo que se han iniciado negociaciones para la reprogramación de la deuda con algunos países y proveedores", advirtió Murillo.

Pese a que el gobierno tomó medidas para impulsar el rendimiento laboral, la productividad decreció 1,1%. Persiste la burocracia, el desestímulo porque el salario medio es de 18 dólares al mes y el arrastre del paternalismo estatal.

Raúl Castro destacó la prioridad de garantizar la alimentación, por lo que continuará la entrega de tierras ociosas. Del total disponible ha sido otorgado el 50%, unas 900.000 hectáreas a 100.000 productores.

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