Presidenta argentina inicia última parte de su mandato con Congreso opositor

La presidenta argentina, Cristina Kirchner, inicia debilitada la última parte de su mandato hasta 2011 con el reto de lidiar por primera vez con un Congreso de mayoría opositora, que se renovó el jueves con el apoyo de un acto de patronales rurales, acérrimas rivales del gobierno.

La presidenta argentina, Cristina Kirchner, inicia debilitada la última parte de su mandato hasta 2011 con el reto de lidiar por primera vez con un Congreso de mayoría opositora, que se renovó el jueves con el apoyo de un acto de patronales rurales, acérrimas rivales del gobierno.La segunda mitad de la gestión de Kirchner se iniciaba el jueves junto al comienzo formal de la nueva legislatura, marcada por la existencia de una heterogénea oposición, capaz de forjar mayorías. Tras la derrota electoral del pasado mes de junio, el gobernante peronismo se mantuvo como la primera fuerza política de la cámara, pero en minoría.Durante la jornada las entidades que pusieron en jaque al gobierno con sus demandas de reducir los impuestos por el floreciente cultivo de la soja y los principales líderes políticos de la oposición, realizaron un mitin en Buenos Aires para celebrar la nueva composición del Parlamento."Hoy se abre una nueva etapa institucional en el país para encontrar esas políticas de Estado para alcanzar el desarrollo económico y social", dijo ante la multitud Carlos Garetto, uno de los líderes agrarios.Sin embargo, la mandataria manifestó en la jornada su optimismo sobre el horizonte económico: "En 2010 vamos a tener un mayor crecimiento; lo dicen hasta los que más nos critican, que vamos a tener un crecimiento muy importante", dijo en un acto en la Casa Rosada.Es la primera vez en seis años de la llamada "era K", inaugurada con el gobierno del ahora diputado Néstor Kirchner (2003/2007), que el peronismo gobernará sin mayoría absoluta en el Congreso.Hasta el final del mandato "la presidencia debe asumir conciencia de que no dispone de mayoría (en el Congreso) y está obligada a encarar negociaciones con la oposición, pero serán complejas porque este sector se presenta con actores contradictorios", dijo a la AFP el politólogo Edgardo Mocca.El heterogéneo arco opositor le dio un duro golpe al gobierno hace una semana al arrebatarle puestos clave y estratégicas comisiones de la Cámara de Diputados.Pero Mocca, también profesor de la estatal Universidad de Buenos Aires, dijo que en la oposición "no hay un bloque hegemónico y está lejos de articular una mayoría sólida"."Se verán escenarios volátiles (en el Parlamento). Es difícil pensar en una actitud solidaria entre opositores porque están mirando al 2011", cuando se celebrarán comicios presidenciales, señaló.De su lado, la consultora Graciela Romer indicó que si en Argentina hubiera "una democracia con instituciones consolidadas y fuertes, se podría pensar que el recambio de fuerzas en el Congreso debería traer cambios sustantivos, pero tenemos una cultura con un presidencialismo dominante".Cristina Kirchner "se verá obligada a producir cambios en este estilo tan concentrado", dijo Romer a la AFP y anticipó que en un sondeo que será difundido la semana próxima, la mandataria reúne una baja imagen positiva de 20 o 22%, aunque sostuvo que lo distintivo fue la caída de "todos los políticos".El gobierno busca recuperarse hacia el último tramo del mandato retomando la senda del crecimiento sostenido, que llegó a 7,1% en 2008, aunque se prevé un alza más modesto de 2,5% para 2010.Otra prioridad es reducir la pobreza que afecta a al menos 3,4 millones de personas, con 1 millón de indigentes sobre una población de 40 millones, según datos oficiales.Sin embargo, estimaciones de la Iglesia aseguran que 15,2 millones de argentinos son pobres, eso es el 40% de la población.

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