El Pohang jugará las semifinales del Mundial de Clubes con Estudiantes

El Pohang Steelers surcoreano derrotó 2-1 al Tout Puissant Mazembe congoleño, con doblete del brasileño Denilson, el viernes en el estadio Mohammed bin Zayed de Abu Dabi, y se clasificó para semifinales del Mundial de Clubes, donde se medirá al Estudiantes de La Plata.

El Pohang Steelers surcoreano derrotó 2-1 al Tout Puissant Mazembe congoleño, con doblete del brasileño Denilson, el viernes en el estadio Mohammed bin Zayed de Abu Dabi, y se clasificó para semifinales del Mundial de Clubes, donde se medirá al Estudiantes de La Plata.El Pohang que entrena el brasileño Sergio Farías enfrentará el martes 15 en el mismo escenario al equipo argentino, representante de la Conmebol como actual campeón de la Copa Libertadores de América."Yo soy sudamericano y conozco las características de su fútbol. Será muy difícil, tienen un juego muy técnico. Mis jugadores son la mayoría muy jóvenes y van a enfrentar a un equipo de primera. Vinimos aquí para llegar lo más lejos posible. Eso sí, que Estudiantes no piense que va a ganar sin trabajo", advirtió el entrenador, de 42 años.Haciendo honor a sus características, ambos equipos, que no se conocían, trataron de ofender al rival desde el pitazo inicial del árbitro neozelandés Peter O'Leary. Los 'rojinegros' surcoreanos se mostraron más técnicos y los 'albinegros' africanos con más fuerza, pero sin maltratar al balón.En los primeros 15 minutos ambos equipos llegaron al área rival, sobre todo el asiático, pero se mostraron imprecisos en sus disparos al arco sobre un terreno resbaloso a causa de la lluvia. El Pohang Steelers jugaba más compacto en función de grupo, pero el Toutpuissant Mazembe mostraba más posibilidades de contragolpear de manera eficaz.En el minuto 23, un excelente disparo de derecha en un tiro libre desde afuera del área, ejecutado por el extremo Byung Jun No, fue despejado de manera brillante por el arquero Muteba Kidiaba, volando hacia su izquierda.Poco más tarde la lluvia arreciaba y, en el minuto 28, el mediocampista Mbenza Bedi lanzó un fuerte derechazo desde más de 30 metros, alojando el balón junto al palo derecho de Hwa Yong Shin: golazo y 1-0 para los congoleños.Los surcoreanos intentaron después llegar de cualquier manera al arco de Kidiaba, pero con el brasileño Denilson aislado, no encontraban el camino eficaz y los dirigidos por el francés Diego Garzitto especulaban con la ventaja mínima. Por momentos, a la lluvia se añadía un molesto viento cruzado.En el 39, Jae Sung Kim, solo ante la valla, muy bien habilitado desde lejos, entregó el balón a las manos del arquero africano, que en la jugada siguiente repelió un gran cabezazo de Denilson.Los asiáticos llegaban pero se mostraban ingenuos frente a la meta del rival, que contragolpeaba, y tras un gran disparo afuera del capitán Mabi Mputu y un ataque coreano sin fuerza, se fueron al vestuario."Empezamos un poco nerviosos, ansiosos. Tuvimos oportunidades de marcar, no me horrorizo por las pérdidas, tengo jugadores jóvenes, pero encajamos un gol. Un muy bonito gol. No habíamos demostrado calidad hasta entonces. Después, en la segunda parte, hice cambios para abrir el juego por las puntas, tuvimos más la pelota y atacamos mucho más", explicó Farías.Como era previsible, en la segunda parte los pupilos de Sergio Farías salieron a atacar buscando la igualada, que llegó con un muy certero cabezazo de Denilson (50) tras un centro corto de No desde la derecha del área.Once minutos más tarde, de manera incomprensible, Mulota Kabangu perdió un gol solo ante Shin, disparando afuera junto al palo izquierdo del guardavallas, casi lo mismo que haría el recién ingresado Hwang en el 68 ante Kidiaba, a quien le sirvió la pelota.En un descuido de la defensa, Denilson recibió un balón de espaldas al área, se dio media vuelta y tras una corta carrera anotó con un disparo raso y seco el 2-1, que Kidiaba apenas alcanzó a tocar (78). El campeón asiático se afirmaba."Habíamos llegado muy motivados. Hay que reflexionar sobre lo que pasó hoy. La explicación es que estuvimos quince días sin hacer nada al finalizar la liga, antes de preparar este torneo. Llegamos cansados, faltó trabajo físico. Fue ésta una temporada muy larga, con más de setenta partidos", se justificó Garzitto.Ambos entrenadores rotaron su efectivo pero sin que esto produjera cambios en el juego y en el resultado. Los campeones de África lo intentaron todo sobre el final, en el que hubo una ocasión clara para cada equipo.

Más noticias

0 Comentarios