El Poder de Nuestra Voz

Aunque nos cueste trabajo TENEMOS que pensar lo que decimos y lograr tener dominio propio sobre nuestras palabras.

   Hace unos meses atrás me lastime las cuerdas vocales y la verdad es que me entristecí mucho. Básicamente porque todo mi trabajo es con la voz y cada semana me quedaba afónica y se me dificultaba mi trabajo de locución y conducción. Y un día mientras estaba tristeando empecé a pensar en la importancia de lo que decimos… no tanto del sonido de nuestra voz o la facilidad de palabra que tengamos, sino en lo que comunicamos cuando pronunciamos palabras.
   Sabes que las palabras que soltamos jamás las recuperamos??  En ocasiones hablamos sin pensar, sobre todo cuando nos encontramos en una discusión, tratamos de defendernos y en algunas ocasiones hasta de ofender para hacer sentir mal a la otra persona, pero nuestras palabras marcan la vida de los demás…para bien o para mal.

   Es por eso que aunque nos cueste trabajo TENEMOS que pensar lo que decimos y lograr tener dominio propio sobre nuestras palabras, porque también daremos cuenta un día de toda palabra ociosa que sale de nuestra boca.
   Quienes son padres se darán cuenta que los hijos desde sus primeros años empiezan a imitar el vocabulario  de sus padres. Y eso es motivo de mucho orgullo para la mayoría, pero que triste es cuando el vocabulario que les estamos trasmitiendo es vulgar o soez. En vez de enseñarles a expresarse correctamente y sobre todo con amor.
   Nuestras palabras pueden ser como golpes de espada, en ocasiones pueden golpear mas duro que alguna acción física y eso lo pueden corroborar los hijos, los padres, los esposos, empleados, etc.

   Cuenta una historia que en cierta ocasión un hombre fue a buscar a un sabio para que le ayudara a resolver un problema que tenia. Resulta que este hombre había hablado mal de su mejor amigo y la relación se había dañado y por su puesto quería repararla.
El hombre sabio le dio un saco lleno de plumas y le pidió que saliera a la calle y empezara a regarlas por donde sea y cuando terminara regresara. El hombre salio muy contento pensando que esa tarea era extremadamente fácil…y así lo hizo. Al terminar regreso con el hombre sabio contento de haber hecho bien su tarea. Entonces el sabio le dice: muy bien, esa era la parte fácil, ahora sal a recuperar cada pluma que esparciste. El hombre se entristeció mucho porque sabia que seria imposible y a la vez entendió que cuando ya soltaste palabras difícilmente lograras recuperarlas.

   Muchas veces nos ha pasado eso a nosotros y lo peor del caso es que en ocasiones hablamos sin pruebas en nuestras manos y difamamos a alguna persona que en realidad era inocente  dañando su reputación sin poder hacer mucho por remediarlo. O bien no importa si realmente alguien se merezca una buena zarandeada ja…pero nosotros no deberíamos ser el dedo juzgador. Aun así, si ya cometimos el error es imprescindible tratar de arreglarlo. Pide perdón y habla con quien tengas que hacerlo para sanar el corazón dañado

   En fin, ojala que esto que yo pude aprender a través de mi falta de voz, te ayuda también a ti a valorar lo que podemos provocar en alguien mas y decidamos hacerlo de manera positiva.
Dile a la gente que esta a tu alrededor las aptitudes que tiene, lo bien que se ve, alégrale el día o la vida y veras que tu mismo te sentirás mucho mejor……Ay cosas que podemos hacer mejores.  Hasta el próximo blog!!!

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