Pobladores de Angra dos Reis abandonan casas temiendo nuevos deslizamientos

Los pobladores de la ciudad portuaria Angra dos Reis abandonaban este lunes sus hogares, temiendo nuevos deslizamientos de tierra a causa de las fuertes lluvias, que en el Estado brasileño de Rio de Janeiro ya dejaron 72 muertos.

Los pobladores de la ciudad portuaria Angra dos Reis abandonaban este lunes sus hogares, temiendo nuevos deslizamientos de tierra a causa de las fuertes lluvias, que en el Estado brasileño de Rio de Janeiro ya dejaron 72 muertos."Existe riesgo inminente de nuevos deslizamientos (de tierra). Por eso nuestro trabajo (de traslado de habitantes) debe continuar lo más rápidamente posible", declaró este lunes Tuca Jordão, alcalde de Angra (litoral sur del Estado de Rio de Janeiro, 150 km al sur de la capital Rio de Janeiro).Se prevé que los perjuicios en la ciudad, donde fallecieron 21 personas por los deslizamientos de tierra del viernes tras las intensas lluvias, alcancen los 250 millones de reales (unos USD 143 millones).La situación allí todavía es preocupante ya que existen 40 puntos de potenciales deslizamientos, señaló en nota a la prensa el vicegobernador del Estado de Rio, Luiz Fernando Pezao."No se puede dejar que las personas continúen en las cuestas del Centro de Angra, porque estaremos siempre posibilitando nuevos casos" de derrumbes, afirmó Pezao, informando que se construirán viviendas en áreas seguras para relocalizar a los evacuados.Tras las lluvias en la región, más de 200 casas del centro de Angra fueron clausuradas y deberán ser demolidas, informó la Defensa Civil a la AFP. A su vez, la alcaldía prohibió este lunes futuras construcciones en la región de la sierra local.Los propios habitantes del centro de Angra están atemorizados por la posibilidad de nuevos deslizamientos que hagan desmoronar sus casas y este lunes continuaban retirando sus pertenencias."No tengo cabeza para pensar en nada, apenas agradecer por estar viva. Las paredes de la casa, construida con tanto sacrificio, ya se están rasgando", afirmó Carmen Maia Reis, de 35 años.Reis ya retiró los bienes de su casa, que debe ser una de las demolidas, según la oficial Agencia Brasil.A su vez, ante la posibilidad de saqueos de casas que tuvieron que ser abandonadas, el patrullaje policial fue reforzado.El viernes, la lluvia provocó dos impresionantes deslizamientos de tierra y vegetación nativa que dejaron al menos 29 muertos en la turística isla Ilha Grande y otros 21 en el centro de Angra (sobre el continente).Al momento los socorristas no tienen previsto cuándo dejarán de trabajar, declaró un vocero de la Defensa Civil de Angra a la AFP.En diciembre de 2002 una fuerte tormenta ya había dejado 40 muertos en Angra dos Reis, y las operaciones de socorro duraron tres meses.Por su parte, las familias de las víctimas continúan con el arduo proceso de identificación de cuerpos en el Instituto Médico Legal (IML, forense) de Rio, para proceder a su entierro.El desastre en la paradisíaca playa de Bananal --en el que la ladera de uno de los cerros se desprendió completamente sobre una posada de lujo y varias casas-- provocó que fueran canceladas 40% de las reservas en Ilha Grande para la primera quincena de enero, informó la prefectura.A su vez, las autoridades de Angra volvieron atrás este lunes en su pedido de detener el funcionamiento de las dos centrales nucleares que funcionan en esa región, ya que las condiciones climáticas mejoraron y no hay riesgo inminente de que se cierre la principal ruta de evacuación de personas en caso de accidente nuclear.

Más noticias

0 Comentarios