Papa se sobrepone a agresión y pide paz y solidaridad en mensaje navideño

El papa Benedicto XVI impartió este viernes su bendición navideña desde el balcón de la basílica de San Pedro, pese a la agresión sufrida la víspera, y en su mensaje Urbi et Orbi defendió a los emigrantes e instó a la paz y la solidaridad en el mundo y en particular en Latinoamérica.

El papa Benedicto XVI impartió este viernes su bendición navideña desde el balcón de la basílica de San Pedro, pese a la agresión sufrida la víspera, y en su mensaje Urbi et Orbi defendió a los emigrantes e instó a la paz y la solidaridad en el mundo y en particular en Latinoamérica.El Papa apareció en buena salud y sereno y saludó, según la tradición, en 65 idiomas a los miles de fieles que asistían entusiastas a la ceremonia, bajo un sol resplandeciente.La mujer que hizo caer al Papa el jueves por la noche --Susanna Maiolo, una italo-suiza de 25 años al parecer con problemas psiquiátricos-- declaró a los médicos que "no quería hacerle daño", según indicó el viernes el diario La Repubblica en su sitio internet."No ocurrió nada grave. Se trata de una mujer que trató de saludar al Santo Padre", aseguró por su lado el arzobispo de Génova y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el cardenal Angelo Bagnasco.A su vez, el jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, afirmó el viernes que "hay que poner fin a esta fábrica de mentiras, de extremismo y de odio", al comentar la agresión sufrida por el Papa en declaraciones telefónicas al canal de televisión TG1.Benedicto XVI, de 82 años, fue agredido el jueves por una mujer, Susanna Maiolo, que lo derribó en la entrada de la basílica de San Pedro, en el Vaticano, antes de la Misa de Gallo.El jefe de la Iglesia católica resultó ileso y pudo cumplir sin problemas la misa y asomarse este viernes como programado para el mensaje de Navidad."El pontífice está bien, supo reaccionar muy bien, celebró su programa normalmente, como se pudo ver por televisión", dijo el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, quien subrayó que el pontífice comió inclusive "panettone", la típica torta italiana navideña.Cientos de mensajes de solidaridad y afecto han sido enviados al pontífice, entre ellos del presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, y del rabino de Roma, Riccardo Di Segni.El Papa prosiguió su programa del viernes y pronunció su discurso "a la ciudad y al mundo" en el que reconoció que "la familia humana está profundamente marcada por la grave crisis económica, pero antes que nada de carácter moral y por las dolorosas heridas de guerras y conflictos", dijo.Sin salirse del programa, el Papa habló de los grandes problemas que afectan al mundo entre ellos la emigración, la guerra y la destrucción de la naturaleza."Ante el éxodo de quienes emigran de su tierra y a causa del hambre, la intolerancia o el deterioro ambiental se ven forzados a irse lejos, la Iglesia es una presencia que llama a la acogida", dijo el Papa sin llegar a mencionar jamás la agresión sufrida.El pontífice envió un mensaje especial a Latinoamérica y en particular a Honduras, país que atraviesa una grave crisis política desde el golpe de Estado que derrocó en junio pasado al presidente Manuel Zelaya."Que en Honduras se ayude a retomar el camino institucional", dijo.El Papa destacó por otro lado el papel de la Iglesia en América Latina."En toda Latinoamérica, el 'nosotros' de la Iglesia es factor de identidad, plenitud de verdad y caridad que no puede ser reemplazado por ninguna ideología", subrayó el jefe de la Iglesia católica,Dirigiéndose al mundo, el Papa invitó a sus habitantes "a abandonar toda lógica de violencia y venganza" y a que se comprometan "con renovado vigor y generosidad en el camino hacia una convivencia pacífica", dijo.El mensaje navideño del Papa fue transmitido en directo por televisión a numerosos países, tal como las imágenes de la agresión de Nochebuena, que muestran a una mujer que salta la barrera de seguridad, toma al Papa por el cuello y lo tira hacia ella, haciéndolo caer cuando avanzaba acompañado por unos treinta cardenales.El incidente también provocó la caída del cardenal francés Roger Etchegaray, de 87 años, quien se quebró un fémur y será operado en algunos días.La mujer, que había intentado el año pasado agredir al pontífice durante la misa de medianoche, contaba con casi 700 miembros en un "fan club" en el foro social en internet de Facebook, además de otros grupos de admiradores.Por otro lado, las agresiones a los pontífices son recurrentes.Uno de los atentados más graves de la historia reciente fue contra Juan Pablo II, el 13 de mayo de 1981, cuando le dispararon en plena plaza de San Pedro, hiriéndolo gravemente.

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