Pacto Francia-Brasil presiona a EEUU y China sobre emisiones contaminantes

La "posición conjunta" acordada por Francia y Brasil para la cumbre de la ONU sobre clima es un intento de forzar a Estados Unidos y China a que lleven a la cita de diciembre objetivos serios en cuanto a la reducción de gases de efecto invernadero, opinaron expertos.

La "posición conjunta" acordada por Francia y Brasil para la cumbre de la ONU sobre clima es un intento de forzar a Estados Unidos y China a que lleven a la cita de diciembre objetivos serios en cuanto a la reducción de gases de efecto invernadero, opinaron expertos.Los presidentes Luiz Inacio Lula da Silva, de Brasil, y Nicolás Sarkozy, de Francia, anunciaron el sábado en París su alianza con miras a la Conferencia de Copenhague durante una escala del mandatario brasileño rumbo a Roma.Ambos líderes dijeron que buscarán ahora convencer a otros Estados a unirse a su "ambiciosa" iniciativa, que pretende lograr una efectiva reducción de las emisiones con efecto invernadero, principales causantes del calentamiento del planeta. La propuesta franco-brasileña es lograr para 2050 que los gases contaminantes emitidos en todo el mundo bajen al menos a la mitad de los niveles registrados en 1990.Brasil, cuarto emisor mundial de gases con efecto invernadero, se comprometió el viernes a reducir para 2020 entre 36% y 39% sus emisiones de anhídrido carbónico (CO2) --principal responsable del calentamiento global--, básicamente desacelerando la deforestación de la selva amazónica, en tanto en Europa está en discusión recortarlas en 30%.Pero los dos principales países emisores de CO2 --y por ello primeros en la línea de responsabilidades sobre el cambio climático-- son Estados Unidos y China, que hasta el momento no se han pronunciado sobre las metas a presentar en la cumbre de Copenhague."Esto pone a Estados Unidos en una situación completamente aislada", consideró Marcelo Furtado, director ejecutivo de la filial brasileña de la organización ecologista Greenpeace.Estadounidenses y chinos deberán presentar sus objetivos de combate al calentamiento global la semana próxima, hecho que enfrentará al presidente Barack Obama a "cumplir sus promesas de combatir el cambio climático o mantener las políticas de (su predecesor, George W.) Bush", dijo Furtado a la AFP.Si bien reconoció que el binomio Francia-Brasil añade una presión significativa sobre Washington y Pekín, el activista también estimó que en el contexto del calentamiento global, su relación es como la de "Jekyll y Hyde", en referencia al clásico de la literatura británica que contrapone el bien y el mal como dos caras de la misma persona."Esta es la misma Francia que promueve un programa atómico en Brasil a través de la construcción del primer submarino nuclear brasileño, algo muy negativo. Y es la Francia que, con Lula, quiere asumir un papel de liderazgo en Copenhague para que la cumbre no resulte un fracaso", enfatizó.En París, Lula manifestó el sábado su confianza en que el documento acordado con su homólogo francés "sirva de paradigma para canalizar las discusiones de Copenhague", donde 192 países se reunirán del 7 al 18 de diciembre para cerrar un acuerdo mundial contra el cambio climático que reemplace al Protocolo de Kioto, vigente hasta 2012.

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