PRECIOUS, Based on the Novel 'Push' by Sapphire

Al momento de leer estas líneas, usted ya sabrá todo lo que hay que saber sobre la película “Precious”. Que la estelariza Gabourey "Gabby" Sidibe, una absoluta desconocida sin experiencia en la actuación; que cuando se presentó por primera vez, nadie quería distribuirla debido a la sordidez de su tema hasta que Oprah Winfrey se convirtió en la productora ejecutiva; que Mo’ Nique gano el Globo de Oro como mejor actriz dramática, que de seguro recibirá varias nominaciones al Oscar; y un largo etcétera. Pero, más allá de eso, es “Precious” una buena película?

Es difícil responder a esa pregunta.  En términos estrictamente cinematográficos, deja mucho que desear. En términos del debate y el revuelo que ha provocado, es excelente puesto que nos muestra en una forma descarnada la terrible realidad que pueden padecer aun en nuestros días los miembros de la raza negra. Precious toca un nervio muy sensible en la sociedad estadounidense y esto es siempre interesante de observar como artefacto cultural. Tal vez, en resumen, podríamos decir que Precious no es tan buena como importante. Por qué?  Porque trata un tema que ha sido tabú por muchos años y que ha causado mucho malestar entre la comunidad afroamericana. Tal vez su director Lee Daniels decidió que era un buen momento para abordarlo porque el miedo a crear una mala impresión, o perpetuar los estereotipos negativos sobre los afroamericanos, es contrarrestado por el simple hecho de que el ocupante de la Casa Blanca es de raza negra y porque Oprah Winfrey,  la personalidad más poderosa en los medios de comunicación, es también de raza negra.  Así que de haberlo, este sería el mejor momento para tratar un tema tan espinoso como el de Precious. La  traducción de precious, sería preciosa, pero la palabra connota algo que tiene mucho valor, que es inapreciable, o que nos es precioso. El tema de la cinta es  muy fuerte.  Precious  trata sobre una adolescente que vive en el barrio de Harlem, en Nueva York.  Claireece "Precious" Jones, es analfabeta, obesa, y está embarazada de su segundo hijo producto del abuso sexual al que ha sido sometida dese niña por su propio padre.  Además, su primera hija padece del  síndrome de Down. Para completar el cuadro de infierno absoluto, la madre de Precious (Mo’Nique) es una sádica que se pasa el día viendo la tele y comiendo y somete a su hija a los peores abusos sicológicos y físicos imaginables.  En fin, que no hay una sola luz de esperanza en la vida de la pobre muchacha. Pero Precious tiene el don de la inteligencia y a pesar de que a sus 17 años todavía no puede leer bien, una maestra se da cuenta de su potencial y la inscribe en un programa donde le dan atención especializada a adolescentes con problemas. Lo que ha despertado una  gran controversia sobre esta película tan descarnada que a ratos es imposible verla, es que su director, el afroamericano Daniels tuvo el atrevimiento de mostrar la terrible realidad de estos personajes en un contexto donde jamás se menciona la palabra “blanco”, donde jamás se habla de la esclavitud, donde jamás se habla del pasado de victimización. Los villanos no son otros que los mismos afroamericanos.  Precious no es víctima de nadie más que de su propia gente y decir esto en un país donde el tema racial, el recuerdo de la segregación que existía todavía en los años 50, es profundamente provocador y revolucionario.  El tema de los afroamericanos tiene evidentemente muchos aspectos y sería imposible tratar de abarcarlos en una sola nota, pero uno de sus  grandes temas, que también es uno de los grandes temas en la literatura afroamericana, es la madre. La maternidad heroica, pero también criminal. La maternidad que en algunos casos extremos llevó a su heroísmo a asesinar a sus propios hijos antes de permitir que siguieran siendo víctimas de la esclavitud. En el caso más sonado, Margaret Garner,  asesinó a  sus hijos en 1856 para evitar que fueran recapturados toda vez que se aprobó El Acta de los Esclavos Fugitivos en  1850. El caso fue llevado a la literatura magistralmente por Toni Morrison en su novela “Beloved” ganadora del premio Pulitzer.  Mary, la madre de Precious sería en el mejor de los casos una Medea moderna que asesina a sus hijos para vengarse del marido, y en el peor, simplemente un monstruo. Mary no solo permite el abuso sexual de su hija desde que tenía tres años, sino que después le recrimina que le quitara el amor de su hombre. Lo que sí tiene Precious al igual que “Beloved”, es una cierta dimensión mágica. Es la imaginación de Precious la que la lleva a seguir adelante pese a todo. Beloved es solo un fantasma, pero ambas tienen esa cualidad uniforme, no formada, de un ser que ha sido distorsionado por el dolor. Precious está  atrapada en su obeso cuerpo, una masa informe por la que solo se atisba una mirada. Beloved está también atrapada en otra dimensión. La única y quizá, gran diferencia, es que es el pasado lo que atrapa a Beloved, mientras que la desgracia de Precious está en el presente. En ese sentido, la cinta pone sobre la mesa un tema que desagrada mucho y que ha causado una gran división entre la comunidad afroamericana en Estados Unidos y es que ignora por completo la esclavitud y el abuso de los blancos. El asunto que plantea intrínsecamente es lo que muchos entre la misma comunidad afroamericana han propuesto (Bill Cosby, entre los más criticados por ello) y que es: Seguimos adelante y nos enfrentamos a nuestra realidad como es ahora, o seguimos atrapados en el pasado y culpando a los otros de lo que está mal en nuestras propias comunidades? Pero Daniels asegura que el tema de la novela “Push” de Saphire en la que se basa Precious, es universal y que está dirigida a todo aquel, sin importar la raza, que no hay podido descubrir lo inapreciable que somos todos los seres humanos.

Más noticias

0 Comentarios