Obama regresa a Estados Unidos, donde lo espera una nutrida agenda

De retorno a su país desde Asia, el presidente estadounidense Barack Obama, no tendrá tiempo de descansar: en Washington lo espera la crucial decisión sobre el envío de refuerzos a Afganistán, el tema del desempleo y su proyecto de reforma de salud.

De retorno a su país desde Asia, el presidente estadounidense Barack Obama, no tendrá tiempo de descansar: en Washington lo espera la crucial decisión sobre el envío de refuerzos a Afganistán, el tema del desempleo y su proyecto de reforma de salud.Obama deberá reunirse con sus ministros, generales y consejeros para decidir el envío quizá de millares de soldados más a Afganistán, a pesar del temor extendido de una 'vietnamización' del conflicto.El presidente ha anticipado que se "pronunciará en las próximas semanas" sobre el tema.Además, Obama retornará a la Casa Blanca en momentos en que su ambicioso proyecto de reforma al sistema de salud -donde depositó gran parte de su capital político- se apresta a pasar una difícil prueba en el Senado.Y en su ausencia, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, previno que la recuperación económica está a merced del azar financiero y del desempleo y que todo lo que se podía decir, era que la degradación del mercado de trabajo podría ir más lento pero no cesar.Según una encuesta de opinión de la universidad Quinnipiac, la popularidad de Obama está por primera vez por debajo del 50%, exactamente en un 48%.Al momento son más los que desaprueban sus acciones en Afganistán (48%) que los que la avalan (45%), frente al 63% que respaldaba su trabajo en la primavera (boreal) pasada, según un reciente sondeo de ABC y Washington Post.Mientras Obama batió en Asia el récord de los países más visitados por un presidente estadounidense en su primer año de gestión, su ministro de Justicia Eric Holder pasaba momentos difíciles para justificar el traslado a tribunales civiles del cerebro de los atentados del 11 de septiembre y sus cómplices.Al mismo tiempo parece cada vez menos probable que logre sacar adelante su reforma de la salud antes de finalizar 2009, como era su objetivo. Obama reconoció de manera implícita que subestimó las dificultades."Considero justo que, como de costumbre en Washington, las cosas se mueven más lentamente de lo que había previsto", afirmó.Su gira asiática tampoco le ayudó mucho. De allá regresa sin un éxito espectacular. Obama ha sido criticado por su gesto demasiado reverente ante el emperador japonés Akihito.Obama también defendió su visita a China como un ejercicio necesario para equilibrar el intercambio entre las dos potencias, que según él sólo redundará en beneficios para los estadounidenses."La cuestión ahora, es cómo procurar que aceleremos la creación de puestos de trabajo. Es mi tarea número uno ", dijo.Obama convocó a una reunión sobre empleo el 3 de diciembre en la Casa Blanca. Siete días después deberá recibir el premio Nobel de la paz en Oslo.Y a pocas semanas de la fiesta de Acción de Gracias, deberá pronunciarse sobre Afganistán, continuar lidiando con el desafío nuclear iraní y tratando de juntar los pedazos del proceso de paz entre israelíes y palestinos.

Más noticias

0 Comentarios