Menores de edad: preciado botín para grupos armados ilegales en Colombia

Jóvenes del municipio colombiano de Macarena, enclavado en la cordillera oriental y lugar emblemático de las guerrillas izquierdistas que llegaron a tener dominio absoluto del área en la década del 80, tienen escasas opciones de futuro: el desempleo, marcharse o "trabajar" para la guerra.

Jóvenes del municipio colombiano de Macarena, enclavado en la cordillera oriental y lugar emblemático de las guerrillas izquierdistas que llegaron a tener dominio absoluto del área en la década del 80, tienen escasas opciones de futuro: el desempleo, marcharse o "trabajar" para la guerra.El 45% de esta población de 350.000 habitantes, 38 grados de temperatura en promedio y bañada por cristalinos ríos, son menores de edad. De ellos, unos 100.000 tienen entre 12 y 17 años, edad ideal para ingresar a las filas de grupos armados."Todo el tiempo lo invitan a uno a que se una a la causa. Que pagan bien, que hay comida asegurada y que uno la pasa bueno. Además, tiene la opción de llegar a ser comandante de frente. La mayoría de mis compañeros de escuela ya se fueron, unos pocos han regresado, del resto no sabemos qué hicieron de sus vidas. De pronto estén mejor que uno", aseguró Manuel, de 13 años.Este joven se gana la vida conduciendo una 'bici-taxi' -vehículo de pasajeros- por la que cobra mil pesos -menos de un dólar- por transportar a los habitantes y visitantes por las polvorientas calles de Macarena. En esa actividad ya aprendió a distinguir a los reclutadores de los grupos armados."Uno se los encuentra principalmente en los billares, a la salida de la escuela y hasta en la Iglesia. Muchas veces se acercan a uno las muchachas bonitas, que le hablan de lo 'pinta' -atractivo- que se ve uno enfierrado -armado- y ellas le cuadran las entrevistas con sus jefes", añade.Según Miryam López, miembro de la Misión Médica de la zona, los grupos armados buscan reclutar especialmente adolescentes. "Son el caldo de cultivo ideal, pues a su normal rebeldía se suma la opción de manejar dinero y cierta influencia entre la población. Así que ante la falta de oportunidades laborales, es muy difícil convencer a estos jóvenes que no se entreguen al conflicto", señala.El Ejército asegura que las FARC, principal guerrilla del país y con influencia en la región, incrementó el reclutamiento de menores aquí."Los actuales jefes de las FARC están envejeciendo y muy pronto no tendrán quién los reemplace. Como los mandos medios se están desmovilizando o lo estamos dando de baja, buscan desesperadamente 'abastecerse' con los niños", dijo a la AFP, el general Freddy Padilla, comandante de las Fuerzas Militares del país andino.A su turno, el general José Pérez, comandante de la Fuerza de Despliegue Rápido -Fudra- encargado de perseguir a los miembros de la cúpula de las FARC, asegura que el jefe militar de esa guerrilla Jorge Briceño alias 'Mono Jojoy' "prácticamente está siendo custodiado por un Ejército de niños"."En 2002, a ese individuo lo protegían unos 39 frentes de las FARC; hoy en día huye con tan sólo nueve frentes, la mayoría conformado por niños y adolescentes", señaló.Con el propósito de incentivar la desmovilización de menores, las autoridades realizaron el lunes -con dineros de ayuda estadounidense- una actividad cultural con los pobladores, que incluyó la realización de concursos y la entrega de subsidios. Sin embargo, el coliseo donde tuvo lugar el evento contó con muy escasa participación."Puede haber mucho Ejército, pero la gente también sabe que desde cada esquina también están unos ojos puestos sobre ellos y por eso es mejor no mostrar que uno está con uno u otro bando", reflexiona Manuel.Según un reciente informe de la ONG Medios para la Paz, en Colombia hay "cerca de 11.000 niños soldados", de los cuales el 80% hace parte de grupos guerrilleros izquierdistas. El porcentaje restante conforma grupos paramilitares y bandas delincuenciales al servicio del narcotráfico.Los menores de 20 años de edad, que conforman entre el 20 y 30% de las filas en los grupos armados ilegales colombianos son empleados en actividades militares y en labores de cocina, aseo, o inteligencia, especialmente. También, al cuidado de los rehenes, según testimonios de varios de ellos.Colombia es, según la Unicef, uno de los seis países con mayor número de menores de edad vinculados al conflicto, y es superada sólo por la República Democrática del Congo, Somalia, Sudán, Sri Lanka y Nepal.

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