Materialmente imposible un acuerdo mundial sobre clima

La conclusión de un acuerdo completo, cuantificado y presupuestado entre los 193 países presentes en la conferencia de Copenhague sobre el clima parece materialemente imposible, estimaron en la capital danesa varios negociadores, que deploraron semejante situación tras años de trabajo.

La conclusión de un acuerdo completo, cuantificado y presupuestado entre los 193 países presentes en la conferencia de Copenhague sobre el clima parece materialemente imposible, estimaron en la capital danesa varios negociadores, que deploraron semejante situación tras años de trabajo.Ante la gran cantidad de puntos sensibles que quedan por discutir, las fuentes temían que la conferencia concluyera con una declaración política, de fuerte contenido quizás, pero postergando para más adelante las principales decisiones.Los negociadores tenían apenas 24 horas, incluida la noche del jueves al viernes, para redactar el texto que debe ser examinado por los 120 jefes de estado que viajaron a Copenhague.Redactar un acuerdo completo en ese plazo, con los mecanismos complejos de puesta en práctica, es "materialmente imposible, salvo si se trata de una página" para completar luego durante "meses de trabajo", estimó el noruego Harald Dovland, un veterano de las negociaciones del clima."Todavía no se empezó a hablar de los temas de fondo", seguimos discutiendo de "métodos", dijo la secretaria francesa de Ecología Chantal Jouanno, al referirse al reinicio de las negociaciones el jueves después de que la jornada del miércoles se perdiera en cuestiones de procedimiento y consultas.Es "materialmente imposible avanzar en 50 a 70% de los puntos", agregó Jouanno que no descartó que la conferencia pudiera prolongar sus trabajos hasta el sábado."La ONU nos previno diciéndonos que nos preparáramos a quedarnos hasta el sábado", dijo Jouanno.En aras de despejar el terreno y calmar los ánimos, Dinamarca desistió de presentar su propio texto y precisó que la negociación se concentrará únicamente en los dos documentos redactados por los grupos de trabajo de la ONU.Pero en esos dos documentos, los objetivos y las fechas están entre paréntesis y puden dar lugar a largos debates sobre los objetivos de reducción de las emisiones de gas de efecto invernadero en los países industriales de aquí a 2020, los objetivos hacia el año 2050, la acciones de los países en desarrollo y el financiamiento del acuerdo."Disponemos de un tiempo limitado para pasar en limpio lo que se pueda pasar y debemos identificar los puntos que vamos a someter a los jefes de estado", dijo la vicepresidenta de la conferencia Connie Hedegaard, que dirige los debates.Los delegados deben analizar dos documentos distintos, uno sobre la Convención sobre el clima de la ONU y el otro sobre la apertura de una segunda fase del protocolo de Kioto a partir de 2013, por los 38 países industriales que lo ratificaron.El futuro acuerdo de Copenhague refleja esa doble negociación.La entrada en escena de los jefes de estado, tan deseada por el secretario general de la ONU Ban Ki-moon, finalmente interfirió en el trabajo de los negociadores.Algunos negociadores confesaban un sentimiento de "desperdicio" después de dos años de trabajo desde el acuerdo de Bali en 2007, "hoja de ruta" que fijaba el cuadro de las negociaciones y el mes de diciembre de 2009 para llegar a un acuerdo.

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